Sobre
Metodología
Proyecto
y
Espacio
Escénico
(actualizado
al Jueves 09-Feb-2006)
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Concepto.
El
D.R.A.E. indica las siguientes definiciones:
metodología
1. f. Ciencia
del método.
2. Conjunto de métodos que se siguen en una investigación
científica o en una exposición doctrinal.
método
1. m. Modo
de decir o hacer con orden
una cosa.
2. Modo de proceder o
obrar; costumbre o hábito que
cada uno tiene y observa.
3. Fil. Procedimiento que se sigue en las ciencias para
hallar la verdad y enseñarla. Puede ser analítico
o sintético.
4. Obra que enseña los elementos de una ciencia
o arte.
Del
Diccionadrio de la Real Academia Española, asumimos
que la metodología es la "Ciencia del método"
y el "conjunto de métodos" que se pueden
dar en una ámbito ciéntifico o artístico.
Asimismo,
asumimos que un método considerado modélico
o ejemplar de un ámbito humano representa el conjunto
de métodos de ese ámbito y puede utilizarse
como metodología.
El
ámbito humano que nos ocupa es el espacio escénico,
que consideramos también un ámbito artístico
a la vez que técnico.
El
estudio sobre metodología y proyecto del espacio
escénico tiene la fin de enfocar la relación
entre proyecto escénico, metodología y tratamiento
de imagen, según los siguiente apartados:
1.
Funciones de la metodología en un proyecto de espacio
escénico;
2. Un ejemplo de metodo para dirigir el
proyecto de espacio escénico;
3. Un modelo de tratamiento de imagen para
modificar racionalmente y optimizar bocetos escenográficos,
con fantasía y propiedad;
4. Estudio y organización de una
metodología proyectual personalizada específica
para el espacio escénico;
5. Aplicación metodológica
a la práctica proyectual. Coherencia y Flexibilidad.
Para
el aprendizaje de la competencia proyectual del arte escenográfico,
se requiere que cada alumno estudie y elabore, en un texto
escrito, un plan metodológico y un modelo de tratamiento
de imagen que debe encajarse en ese mismo plan.
Todo ello ajustado a la propia personalidad.
Luego tendrá que comprobarlo realizando un proyecto
Para ello se preven las 2 actividades
siguientes:
a) Actividad 1. - Estudiar, estructurar
y justificar (por escrito y de forma razonada) un procedimiento
metodológico personalizado para la proyectación
de escenografías teatrales, o de cualquier otro evento
de espacio escénico, relacionado con la obra o guión
elegido;
b) Actividad 2. - Estudiar, estructurar
y justificar (por escrito y de forma razonada) un modelo
de tratamiento de imagen racionalizado, aplicables a la
optimización artística de los bocetos proyectuales.
Se hace hincapié en que la estructura metodológica,
ineludiblemente, deberá resultar útil para ayudar
a realizar un procedimiento de proyectación completo.
Este procedimiento ha de ser sistematizado, lógico
y dirigido, paso a paso, hacia una meta clara: conseguir (de
manera coherente y flexible) los objetivos que en cada caso
concreto se asuman, con la máxima fantasía,
propiedad y calidad posible.
También
hay que indicar las posibles ventajas y desventajas de todos
y cada uno de los pasos previstos en el procedimiento metodológico.
Por un lado, para poderlos personalizar y ajustar a las exigencias
del proyecto concreto; y, por el otro, para aprender a aprovechar
razonablemente las ventajas que brindan, evitando los riesgos
que conllevan en la medida de lo posible.
El
fin de estas actividades es el de facilitar a cada alumno
el aprendizaje de un sistema racional para elaborar un método
ajustado a su propia personalidad creativa, así como
a las distintas exigencias escénicas con las que se
pueda enfrentar el futuro profesional del arte escénico.
Éste se debe adaptar (razonando cada elección)
a la proyectación escénica de un campo concreto
(teatro, cine, televisión, video, pintura, dibujo animado,
sitio web, juego virtual, diseño de software, fiesta,
celebración…), libremente elegido por él
mismo alumno.
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¿Porqué
es importante la metodología en el proyecto de espacio
escénico?
El problema
más importante que se ha detectado en la asignatura
de “Dibujo: Espacio Escénico” ha sido
el de tener que considerar un contenido que pudiese funcionar
como elemento integrador. Puesto que se trata de una materia
muy abierta y amplia que se relaciona con muchas actividades
del universo creativo-artístico-cultural y, por consiguiente,
presenta un riesgo de dispersión muy alto.
El contenido que se ha considerado válido,
para ejercer de común denominador e integrator de
la materia, ha sido la metodología proyectual: ésta
bien puede asumir y de hecho ha asumido hasta ahora un importante
papel de soporte básico, para respaldar una forma
de proyectar (en ámbitos muy distintos) unificada
por una misma lógica profesional y artística.
Sin dejar de respetar las exigencias específicas
de cada ámbito y la diferente personalidad de cada
alumno.
Por
otro lado la exigencia de proyectar, en este amplio universo
artístico, con procedimientos estructurados y racionalizados
(que se pueden elaborar justo habiendo adquirido un hábito
metodológico), es debida a su naturaleza también
técnica y a su notable complejidad.
Además la metodología es ya reconocida, desde
muchas décadas, como un conocimiento indispensable
en casi todas las actividades didácticas, investigativas,
y profesionales.
La
metodología, en ámbito científico: regula
una correcta técnica de observación; indica
las reglas para un razonamiento ciéntifico válido;
establece las normas para formular hipótesis de investigación...
En el campo artístico: ayuda a formular los objetivos
de la creación; a organizar la recogida de datos e
imágenes documentales útiles para cada obra;
a ordenar las tareas necesarias para un correcto procedimiento;
a prever los materiales más adecuados, su abastecimiento
y presupuesto; a elaborar una temporización eficaz;
y a acabar con un proyecto completo que responda profesionalmente
a los objetivos formulados.
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¿Los
artistas profesionales tienen hábitos metodológicos?
Todos
artistas utilizan métodos creativos.
Los
artistas los hay de muchas tendencias y actitudes: los hay
que trabajan con métodos rigurosos o, aparentemente,
sin métodos; pero en realidad todos tienen sus propios
procedimientos sistemáticos, hasta el expontaneista,
porque la expontaneidad es su propio habito mental.
A
la hora de trabajar los artistas se basan en sus experiencias
y repiten paso a paso lo que suelen hacer cuando crean una
obra, basándose en aquellos pasos que les han dado
buenos resultados. A veces experimentan nuevos materiales
y procedimientos, pero luego se quedan siempre con eso: con
los pasos que les han dado resultados satisfactorios. Y para
cada uno ese se hace su método.
Muy
pocos han estudiado metodología, sin embargo no podemos
razonablemente afirmar que hay artistas que trabajan de manera
aleatoria, al azar, porque la experiencia les ha enseñado
lo que deben hacer en cada momento.
No
obstante, consideramos que es conveniente estudiar metodología,
porque se puede aprender un buen sistema lógico por
el que el joven artista (recien licenciado) pueda organizarse
a conciencia un propio método racional y completo.
De manera que adquiera un habito profesional, aun sin experiencia
suficiente, como para poder trabajar de manera efectiva y
pueda aprovechar al máximo sus potencialidades creativas.
Una
metodología proyectual. Espacio
Escénico.
La
metodología que se propone en este curso tiene la función
de vertebrar de manera flexible y personalizada el bagaje
de conocimientos asimilado en “Dibujo: espacio escénico”,
con el fin de garantizar una base profesional mínima
a los alumnos que la cursan.
La
acepción de método que se asume en esta asignatura,
es la de un sistema ordenado y racional que ordena y guía
un proceso, procedimiento, producción…
Se
avisa, pero que la significación que plantea el profesor,
no debe ser impidemento para que los alumnos puedan asumir
otras: porque hay que respetar la diversidad de ideas y la
libertad creativa. No obstante, se recomienda mantener al
máximo la objetividad y racionalidad. Así que
quien opta por otros conceptos tendrá solo que intentar
argumentarlo y éste se aceptará sin más
como derecho de libre elección intelectual de cada
alumno.
El método proyectual en concreto ayuda a definir los
objetivos del programa de trabajo y permite guiar este último
con lógica, hasta conseguir el propósito prefijado.
Esto, sin dispersión (casi) de energías, ni
derroches de recursos o de tiempo.
Además, permite limitar al mínimo los posibles
errores de recorrido y “olvidos”, que ocurren
cuando se trabaja sin un rumbo claro.
Naturalmente esto implica que hay que planificar oportunamente
los objetivos, el uso de los recursos, los tiempos de trabajo
y demás...
El método que aquí se propone, se ajusta al
temario del programa de “Dibujo: Espacio escénico”.
Por ello, este método se ha planteado como un proceso
metodológico y se ha elaborado con la intención
de facilitar el estudio sobre la esencia y los conceptos subyacentes
de la metodología proyectual. Pero, al mismo tiempo,
tiene el fin de proponerse como ejemplo para que el alumno
pueda estudiarlo entenderlo, personalizarlo a su medida y
aplicarlo con la necesaria flexibilidad creativa.
En definitiva, con este medio, el alumno podrá entender
y asimilar fácilmente los conocimientos básicos
sobre la materia de lo escénico y, a continuación,
crear su propio método como herramienta y habito de
trabajo profesional, sin tener que inventarlo todo.
Por
otro lado, se advierte de que el ejemplo de plan metodológico
que se propone más abajo ha sido elaborado principalmente
para el teatro, a pesar de que los alumnos pueden elegir proyectos
de diferentes ámbitos escénicos.
Pero, ¿por qué se ha elegido como referencia
el teatro?
Por
un lado, porque teníamos la necesidad que el proceso
metodológico fuera bastante específico para
facilitar su reestructuración personalizada a los alumnos.
Y, por otro lado, se ha considerado que la elección
del teatro era obligada: puesto que el teatro es el
ámbito creativo que ha generado la escenografía
("madre" del espacio escénico). Y es él
que marca su esencia.
Si no se comprende que es el teatro en su esencia, es muy
difícil entender el espacio escénico, incluso
cuando pertenece a otros ámbitos artísticos.
La naturaleza de la escenografía, en el fondo, es siempre
la misma, por mucho que se aplique a clases de espacios diversos.
Esto no debe ser ningún problema para los alumnos que
deben elaborar su propio plan metodológico para otras
actividades (similares o diferentes al teatro), porque la
escenografía tiene muchos componentes afines en los
diferentes campos creativos. Por otra parte, el tutor aconsejará
variaciones allí donde lo considerará oportuno,
con el fin de ajustarlo al máximo a las exigencias
específicas de cada campo y cada obra.
Hay
que tener en cuenta que los puntos importantes para un proyecto
de escenografía son:
Primero,
la esencia de la obra, con su idea de fondo, su clima expresivo
y sus exigencias narrativas, representativas, simbólicas,
etc.;
Segundo, el espacio real en el cual se debe montar la escenografía,
con su magnitud, forma, infraestructura, medios, vínculos...
y el presupuesto y tiempo disponible;
Tercero, la idea personal del escenografo de acuerdo con la
del director;
Cuarto, el público destinatario y la situación
socio-cultural del lugar y del momento;
Quinto la presentación profesional del proyecto.
El
ejemplo de plan metodológico que se
propone más abajo se ha elaborado, en principio, para
responder racionalmente a esos puntos de arriba, al tiempo
que se han considerado las exigencias de aprendizaje de los
alumnos. Así que este plan se prevé que debe
mantener la siguiente estructura:
UN
MODELO DE
PLAN
METODOLÓGICO
Pasos preliminares:
I. Documentación
teórica: analizar el texto de una obra teatral
(en la asignatura, libremente elegida), realizando los siguientes
pasos:
I.a. Ficha con sinopsis: resumir en una
ficha los datos esenciales de la obra, para poderlos consultar
ágilmente durante el proceso de elaboración
del proyecto;
I.b. Idea principal:
deducir lo que el autor o el director (en la asignatura,
el propio alumno) quiere comunicar en el fondo, de forma
explicita o subyacente y apuntarlo en la ficha del paso
anterior;
II.
Objetivos
proyectuales: deducir
los objetivos adecuados para orientar el proyecto escenográfico,
realizando los siguientes pasos:
II.a.
Ficha objetivos: elegir y redactar jerárquicamente,
que objetivos expresivos se considera conveniente conseguir
con el proyecto escénico, a partir sobre todo de
la idea principal;
II.b. Atmósfera escénica:
definir el clima expresivo que debe emanar de la escenografía,
de acuerdo con la idea de fondo y los objetivos proyectuales,
según la obra concreta, o la opción personal
tomada, luego apuntar en la ficha de los objetivos;
II.c. Tabla de "objetos": elaborar
la lista de elementos escenográficos que se piensa
utilizar (construcciones, mobiliario, elementos naturales,
vestuario, maquillaje, eventuales máscaras, atrezos,
efectos especiales, alumbrado) con sus tipologías
acorde con el tiempo histórico y climático,
la cultura y el lugar pertenecientes a la obra, luego
apuntar en la ficha de los objetivos;
II.b. Tablas de imágenes: preparar una
lista de imágenes que deben caracterizar el aspecto
de cada uno de los objetos elegidos en el paso anterior,
luego apuntar en la ficha de los objetivos;
II.d. Tabla morfológica:
elaborar una lista de elementos visuales, como ornamentos,
colores, texturas, simetría, contrastes, proporciones...
(ver ejemplos) que se piensa utilizar
en el proyecto y asociar a cada uno las características
(matices) que se consideren apropiadas para lograr la
atmosfera elegida, luego apuntar en la ficha de los objetivos;
III.
Listas escenas: redactar la lista de todas
las escenas necesarias para la representación;
IV. Documentación:
preparar unas listas de datos documentales
(textos e imágenes) necesarios o útiles para
ampliar la información relativa al proyecto y que
se considera conveniente buscar para utilizarlos durante
el proceso proyectual.
V.
Informe técnico del espacio teatral:
preparar un esquema con textos y dibujos, sobre el espacio
real destinado para la representación, con las medidas
del espacio tridimensional de la escena y del lugar destinado
al publico, y notas sobre las eventuales inclinaciones de
los planos para actuar (actores) y para asistir (espectadores),
y demás características estructurales;
Creación intuitiva "libre":
VI.
Bocetos
intuitivos: preparar muchos con
dibujos (en "sucio") de líneas rápidas
y manchas de colores, tanto
del conjunto escenográfico,
así como de los detalles; Es recomendable
en esta fase realizar bosquejos con actitud despreocupada,
casi en plan lúdico y un tanto onírico...
Creación racional flexible y coherente:
VII.
Evaluación bocetos: elegir los bocetos
más viables, indicando todos los elementos positivos
y negativos considerados importantes para
los objetivos ya fijados.
VIII. Integración
bocetos: planear las introducciones
de elementos carentes y las eliminaciones de elementos sobrantes,
teniendo en cuenta las indicaciones positivas y negativas
del paso anterior y consultando la
"tabla de objetos" y la "tabla de imágenes";
VIII.
Ajustes
morfológicos: planear
las variaciones adecuadas, teniendo en cuenta las indicaciones
positivas y negativas del paso anterior y consultando
la "tabla morfológica";
luego, aplicarlas, con coherencia y flexibilidad, para mejorar
los bocetos en todos los aspectos, sobre todo solventando
los elementos negativos;
VIII. Bocetos
definitivos: revisionar todos las
integraciones y ajustes, teniendo en cuenta los objetivos
proyectuales planteados al inicio; y, si se considera oportuno,
aplicar los últimos ajustes siempre con coherencia
y flexibilidad, para perfeccionar cada boceto en su conjunto;
IX. Montaje
virtual: dibujar
en una copia de la planta y
perspectiva del espacio teatral, obtenido en el "Informe
técnico" del paso V, el boceto definitivo de
la escenografía creada;
Tareas preliminares para montar realmente
la presentación:
X.
Visto
de viabilidad: examinar cuidadosamente
la funcionalidad del proyecto simulando las actuaciones
que se deben permitir. durante la representación.
XI.
Maqueta: construir, si procede,
una escena real a escala muy pequeña (1:20, aproximadamente),
con iluminación simulada, para presentarla al imaginario
"cliente";
XI. Memoria
técnica: elaborar
una descripción objetiva del proyecto,
indicando los valores técnicos y ofreciendo datos
sobre el montaje, propiedades y posibilidades del conjunto.
XII. Bibliografía:
listar la fuentes de donde se han sacado las infornciones,
libros, revistas, Internet, bases de datos, transmisiones
televisivas, etc. que se han consultado para obtener las
documentaciones tanto de textos como de imágenes;
Presentación
profesional o didáctica:
XIII.
Montar en soporte de papel todo el proyecto
documentado con una portada, un índice, un preámbulo
metodológico, el desarrollo (textos e imágenes)
del procedimiento realizado paso a paso, la memoria técnica
con las conclusiones, la bibliografía consultada,
y todo lo demás que se considere útil para
la buena presentación del proyecto. - Como
alternativa, se puede elaborar un montaje con el
programa Macromedia Director o Dreamweaver, Open Office.org
y grabarlo (se recomienda en formato html)
en CD-ROM.
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¿Cuales
son las ventaja e inconvenientes de este plan metodológico?
Punto I.
Una ventaja es la de poderse guiar para estudiar
los componentes que afectan a la escenografía y tener
los datos resultantes disponibles para poderlos consultar
fácilmente durante todo el proceso de proyectación.
Otra ventaja es la de obtener un conocimiento
exhaustivo de la obra y eso ofrece una gran seguridad a la
hora de decidir lo que es importante en el proyecto para definir
los objetivos y luego conseguirlos de forma coherente.
Un inconveniente es dado por la cantidad
de tiempo que hay que gastar para ese estudio, además
en la actividad profesional ese análisis lo realiza
ya el director de la puesta en escena de la obra
Puntos II,
III, IV y V.
La ventaja es la de tener disponible unas
listas completas y poder tratar todas las escenas y decorados
sin olvidar nada, además, estando juntos facilita la
búsqueda de asociaciones interesantes que pueden revertir
favorablemente sobre soluciones originales y sorprendentes.
El inconveniente es que hay que buscar en
toda la obra perdiendo un tiempo que puede ser precioso, sobre
todo cuando nos meten prisa.
Punto VI.
La ventaja es que en este paso se puede llegar
a obtener un conocimiento muy pormenorizado del espacio teatral
concreto, lo que permite darse cuenta de las potencialidades
de ese espacio y de sus límites, para aprovechar al
máximo las condiciones concretas que se dan.
Otra ventaja es dada porque ese conocimiento
permite ajustar la escenografía al espacio disponible,
haciendo que la misma resulte al final perfectamente viable.
La desventaja es dada por el trabajo bastante
difícil para entender un espacio arquitectónico
a veces muy complejo y el tiempo que se necesita para ello.
Punto VII.
La ventaja de muchos bocetos es la de tener
muchas alternativas a la hora de elegir la opción más
valiosa: eso aumenta la libertad artística y la calidad
de los resultados.
Otra ventaja es dada por la posibilidad de
adquirir, si se insiste a trabajar con este tipo de procedimiento,
un hábito que permite aumentar la propia capacidad
intuitiva y fantasía.
El inconveniente es dado por la perdida de
tiempo y el cansancio que puede causar la múltiple
búsqueda de ideas.
Punto VIII.
La ventaja es la de poder evaluar los elemento
positivos y negativos de manera racional, lo que luego permite
optimizar los bocetos de manera conciente y con coherencia,
sin "olvidarse" ningún pormenor.
Otra ventaja es que ese ejercicio, a lo largo
del tiempo, aumenta las capacidades de autocrítica
racional y objetiva, lo que a su vez nos permite aprender
de nuestros errores eficazmente.
El inconveniente es lo de siempre, que ese
trabajo exige un tiempo importante.
Punto IX.
La ventaja es la que permite obtener una
optimización guiada y conciente que nos da la posibilidad
de mejorar las imágenes de forma pertinente, controlada
y razonada.
La desventaja es dada por la optimización
que se deriva de ese tratamiento, que puede resultar demasiado
"cerebral" y fría.
Punto X.
La ventaja es la que permite insertar virtualmente
el rendering en la imagen del teatro concreto, ofreciendo
al que examina nuestro trabajo, un panorama creíble
y convincente.
La desventaja es dada por el tiempo que ese
trabajo exige.
Punto XI.
La ventaja es la que garantiza un montaje
sin errores, sin perdida de tiempo, ni derroches de materiales.
La desventaja es dada por el trabajo muy
difícil de llevar a cabo y además se pierde
mucho tiempo.
Punto XII.
La ventaja es que la memoria técnica
permite dilucidar todas las potencialidades del proyecto y
las recomendaciones para un montaje correcto... además
de que al autor se vuelve más conciente de los resultados
obtenidos.
El inconveniente es dado por la dificultad
de explicar las características utilizando el lenguaje
verbal y la pedida de tiempo que supone elaborar ese contenido.
Punto XIII.
La ventaja es la de permitir el control de
la verdad sobre lo que se dice que afirman otros.
Otra ventaja es la de atribuir la responsabilidad
y la autoría intelectual a los respectivos autores.
La desventaja es dada por la molestia de
tener que anotar todos los datos y el tiempo que se pierde
en ello.
Punto XIV.
La ventaja deriva de que este paso permite
obtener una presentación completa de tipo didáctico
y profesional, que, además es publicable.
Otra ventaja es que este montaje permite
obtener un ejemplo presentable muy claro sobre lo que uno
sabe hacer y lo puede enseñar allí donde se
considere más conveniente, ofreciendo a la vez una
imagen muy buena de su profesionalidad.
La desventaja es dada por la complejidad
del trabajo, el derroche de tiempo y los gastos añadidos.
|
de
Tratamiento
de
Imagen
Optimizar
imágenes. Un procedimiento ejemplar.
Otro problema,
ya más general, que se suele repetir en la actitud
de muchos alumnos de Bellas Artes, es que acostumbran a
dibujar desde el primer momento bocetos “definitivos”.
O sea, cuando deben crear una imagen nueva y original, suelen
empezar y acabar esa imagen casi en un único dibujo.
Esto, tal
vez, se debe a que poseen cierta habilidad que les permite
obtener con rapidez imágenes completas y con escasos
errores.
Por lo cual,
esta manera de abocetar es que no parece ser un problema.
Así que casi nadie se preocupa de resolverlo. Y eso
dificulta aun más su solución.
Pero ¿cuál
es concretamente el problema?
Si
analizamos cuidadosamente los bocetos acabados “al primer
intento” (debidos a esa mala costumbre ya muy arraigada),
podemos notar que casi siempre sufren unos defectos notables:
a)
no están dirigidos para conseguir objetivos claros
y apropiados, de manera que muchas veces los resultados
son muy aproximados y aleatorios, además de ajustarse
poco a las exigencias que se deberían razonablemente
satisfacer;
b) a menudo afloran molestos estereotipos persistentes y
artificiosos;
c) muy pocos denotan una suficiente fantasía intuitiva;
además, se adquiere la costumbre a conformarse con
el primer resultado que, a un examen superficial, parece
aceptable;
d) el sujeto creador se autoinhibe y deja de buscar alternativas
más efectivas, aprovechando la propia creatividad
muy por debajo de sus potencialidades.
Al final el alumno se complace con el resultado del boceto
que más le “gusta”, aun que esté
no represente la solución adecuada para las exigencias
reales de proyecto concreto.
Es
verdad que eso no ocurre siempre así: algunas veces
se consiguen logros importantes sin “pensarlo”,
pero estos son las excepciones que confirman la regla y, además,
siempre cabe la duda de que esos logros se hayan conseguido
por casualidad o por suerte.
Naturalmente, aquí no se hace ninguna alusión
a los artistas maduros, con más de diez años
de experiencia, ni mucho menos a los “genios”.
Porque se supone que estos privilegiados logran sus creaciones
al más alto nivel sin el más mínimo esfuerzo.
Así que los alumnos, que todavía deben vertebrar
sus capacidades y habilidades, no pueden permitirse el lujo
de ignorar este problema, salvo aquellos que han nacido genios
desde la propia cuna. ¿Pero éstos últimos
qué vienen a aprender en una facultad de bellas artes?
De todas formas, para aliviar en parte y de forma progresiva
los inconvenientes que de ahí derivan, se ha elaborado
un método de tratamiento
de imagen con una aproximación lógica
que bien encaja dentro de un proceso proyectual metodológico.
Este método tiene el fin de:
a)
facilitar al alumno una práctica correcta para utilizar
al máximo su potencial intuitivo;
b)
afinar su capacidad de evaluar racionalmente los propios
trabajos (acostumbrándolo a observar y discernir
los componentes pertinentes y efectivos, de los que son
contraproducentes, inútiles o puramente accesorios);
c)
ayudar a decidir racionalmente sobre las modificaciones
que se deben aportar a los bocetos intuitivos para optimizarlos
de manera apropiada y eficaz.
Todo ello, permite al alumno rentabilizar su potencialidad
creativa al máximo y le proporciona una mayor seguridad
y autoestima.
Lo cual, es razonable pensar, que eso revierta luego muy positivamente
sobre sus propias actividades creativas.
|
Este
método que finalmente se propone le llamaremos:
"Método
de tratamiento expresivo de la
imagen".
Este
método considera como un proceso la actividad creativa
para elaborar (en nuestro caso) imágenes en proyectos
de espacio escénico, de manera que
éstas respondan a las exigencias del clima expresivo
que se necesita evocar en cada caso.
Se
trata de estudiar primero lo que se quiere conseguir mentalizándose
sobre los objetivos
de la obra artística a realizar. Este paso está
previsto en el procedimiento metodológico
explicado más arriba.
En
el universo artístico “afortunadamente”
conviven muchas ideas, sensibilidades, poéticas, tendencias
bastante diversas y todas respetables.
La idea del profesor es una más de las muchas existentes
en el mundo artístico. Por lo tanto, cada alumno puede
tenerla en cuenta en la medida que la considere aceptable.
Esta
es la idea: si es verdad que
el arte se realiza empleando las capacidades creativas y las
capacidades creativas incluyen las intuitivas y las racionales,
luego la sinergia entre la intuición y la razón
es la que nos permite crear, en el límite de nuestras
capacidades, obras artísticas funcionales y expresivas
de forma apropiada.
En
esta idea se sustenta el siguiente proceso, propuesto por
pasos, para optimizar cualquier imagen proyectual y conseguir
la morfología planteada en los objetivos
ya mencionados:
Modelo
de Proceso Metodológico de Optimización.
1. Definir el significado,
el espacio, la forma y el
tiempo de la escenografía a diseñar;
2. Deducir el clima expresivo
que debe evocar cada escena, definiéndolo con adjetivos
claros y unívocos;
3. Listar los objetos visuales o
imágenes imprescindibles que deben “verse”
en la representación y funcionar como simulacros;
4. Buscar documentación de
imágenes para informarse oportunamente sobre
las características visuales “reales”
de los objetos e imágenes del punto anterior;
5. Buscar documentación de
datos sobre los mismos objetos e imágenes
para asumir el suficiente conocimiento sobre ellos;
6. Después de un descanso mental suficiente,
escribir y/o abocetar ideas visuales coloreadas de
los conjuntos y detalles, con una
actitud libre, despreocupada, lúdica y absolutamente
acrítica; (con este sistema se permite que nuestra
intuición se manifieste fluidamente, con plena fantasía
y libertad creativa);
7. Después de otro descanso mental,
examinar detenidamente los bocetos con actitud crítica
y racional, teniendo en cuenta con razonable coherencia
los objetivos planeados
en el procedimiento metodológico
y anotando en cada boceto lo siguiente:
7.a)
los elementos positivos,
7.b) los que deben eliminarse
por ser contraproducentes o inútiles,
7.c) los que necesitan cambios
(indicando qué cambios)
7.d) los
elementos que falten;
8. Modificar esos bocetos iniciales
creando nuevos dibujos, aplicando los cambios anotados en
el punto anterior con sabia sobriedad;
9. Realizar dibujos pormenorizados de los
objetos e imágenes del punto 3. y
de los detalles de las escenas que se consideren estratégicos,
anotando sus respectivas funciones y posicionamientos en el
espacio destinado a la representación, además
de las cotas que les corresponden por sus tamaños reales;
10. Examinar los nuevos dibujos modificados
para averiguar si además de completos se ajustan al
clima expresivo del punto 2.
y, en su caso, anotar las variaciones morfológicas
que se consideren necesarias (de composiciones, colores,
contrastes, iluminación, simetrías, proporciones,
resolución, texturas…);
11. Modificar los bocetos
según las anotaciones del punto anterior con con sabia
sensibilidad y libertad creativa;
12. Acabar cabalmente todos
los detalles de las escenas y de los objetos, con la oportuna
pulidez y precisión;
13. Realizar un “rendering”
como arte final de las escenas integral y/o una maqueta muy
bien acabada y sólida en escala 1:20, con el diseño
de la escenografía bien visible.
Se
recuerda que tanto las imágenes como los objetos, en
un escenario escenográfico, se pueden crear virtualmente,
proyectándolos con unos cañones en lugar de
realizarlos físicamente.
Salvo que hay que tener en cuenta que los actores no son virtuales
"casi nunca" y pueden obstaculizar las proyecciones:
si no se tienen en cuenta sus movimientos, en determinadas
ocasiones podrían arrojar sombras indeseables.
Finalmente, se aconseja realizar por ordenador la mayoría
del trabajo, sobre todo la parte más racional del proceso
de optimización de los bocetos.
|
El
ejemplo
propuesto (entre los más racionales) de “método
de tratamiento expresivo de la imagen”, es apto para
conseguir los diferentes climas escénicos que se dan
en un espectáculo teatral, o en proyectos de espacio
escénico de cualquier otra índole.
El fin de este método es el de facilitar un procedimiento
preordenado de ajustes (con aproximación lógica)
con objeto de conseguir la forma “guestáltica”
planteada en los objetivos proyectuales.
Este procedimiento, en definitiva, tiene como objeto el de
responder de manera no caprichosa o aleatoria, a las exigencias
expresivas relacionadas con el clima escénico que se
establezca, en su caso, en una metodología concreta
y racional.
El
fin de esta actividad es proponer elaborar por escrito, a
los propios alumnos, un procedimiento preordenado de ajustes
que les permita optimizar bocetos intuitivos, conforme se
hayan planteado los objetivos proyectuales.
Para ello se pide que cada uno elabore un propio borrador,
de un método de tratamiento de imagen para crear, en
su momento, ideas visuales o “artes finales” acabadas
con diferentes climas escénicos.
A
partir del ejemplo de método de tratamiento de imagen
propuesto y explicado, cada alumno tiene que elaborar un método
de tratamiento de imagen personalizado (adaptado al propio
pensamiento). Ese método deberá responder de
manera apropiada, a las exigencias expresivas relacionadas
con un clima escénico concreto.
El clima expresivo (que deberá definirse) se podrá
elegir libremente, a partir de un clima escénico imaginario,
de una obra ya elegida , o desde la lista de ejemplos propuesta
por el mismo profesor, elaborada a partir de los que con más
frecuencia se pueden dar en las escenificaciones.
Según
la siguiente:
Tabla
de climas escénicos
Clima
escénicos:
|
Componentes visuales:
|
Variables:
|
Religioso,
Ritual, Litúrgico, Espiritual
estilo de referencia: "Gótico" |
composición |
simple,
ordenada y ascensional |
| forma
prevalente |
rectilínea |
| complejidad |
media |
| colores |
dominancia
azul y violeta obscuros |
| contraste |
suave sobre
todo en horizontal |
| iluminación |
escasa,
con lances verticales |
| simetría |
rígida
y ordenada |
| proporciones |
alargadas
verticalmente |
| resolución |
media |
| texturas |
pequeñas,
homogéneas, de signos simbólicos |
| Carnavalesco,
lúdico, infantil, popular, surreal, alegre, libertino,
desenfrenado... |
composición |
compleja,
desordenada y muy dinámica, a balanceo |
| forma
prevalente |
curvilínea |
| complejidad |
alta y variable
en el espacio |
| colores |
todos muy
vivos, con prevalencia del blanco para que resalten los demás |
| contraste |
suave, vaporoso |
| iluminación |
intensa,
solar, con lances improvisos sobre puntos estratégicos |
| simetría |
ondeante
y desordenada |
| proporciones |
desproporciones
muy exageradas |
| resolución |
media |
| texturas |
anchas,
irregulares, de signos infantiles o garabatos |
| Solemne,
Autoritario, Institucional, Celebrativo, enfático... |
composición |
centralizada,
ordenada y muy estática |
| forma
prevalente |
rectilínea
y curvilínea ancha |
| complejidad |
media-alta
y decrescente a los lados |
| colores |
medianamente
vivos, con prevalencia del gris para que resalte la seriedad
y detalles dorados |
| contraste |
nitidos |
| iluminación |
intensa
en la zona central alta, con degradación progresiva
a los lados y abajo |
| simetría |
centralizada
y especular |
| proporciones |
normales
a gran tamaño |
| resolución |
media-alta |
| texturas |
tradicional
aristocrática, muy ordenadas y "ricas" |
| Cómico,
alegre, burlesco, humorístico, irónico |
composición |
un tanto
desordenada y dinámica con elementos fuera de lugar |
| forma
prevalente |
rectilínea
y curvilínea inesperada |
| complejidad |
media y
variable |
| colores |
medianamente
vivos, con prevalencia de tintas suaves con alguna desarmonía |
| contraste |
medio obscuros
con algún claro inesperado |
| iluminación |
suave y
varios puntos obscuros, con algún lance improviso |
| simetría |
asimetría
sútil |
| proporciones |
anormales
y exageradas |
| resolución |
media-baja |
| texturas |
desproporcionada
e infantil, con manchas |
| Trágico,
Infausto, Fatídico, Infeliz, Desesperado... |
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| Grotesco,
misterioso, funéreo, fantasmal, monstruoso, terrorífico... |
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