Desde hace ya más de 4.000 años se viene usando en Asia
como condimento, colorante y con fines medicinales. Aquí en
Occidente está siendo, durante las últimas décadas,
objeto de muchísimos estudios con el fin de confirmar y explicar
el porqué de sus propiedades.
El componente activo de la cúrcuma es la curcumina, que da
además a la Cúrcuma su peculiar color amarillento.
Propiedades
e indicaciones de la Cúrcuma:
Es
muy recomendable para aliviar el dolor ya que tiene un buen poder
antiinflamatorio. Las personas con artritis encuentran en la Cúrcuma
un buen aliado ya que calma el dolor y favorece la eliminación
de toxinas.
Ideal
en la lucha contra la formación de coágulos en la sangre
ya que limita la agregación plaquetaria mejorando así
la circulación y previniendo la arterosclerosis.
Favorece
el buen funcionamiento del hígado ya que lo protege de toxinas,
disminuye el colesterol, ayuda a que la bilis sea más fluida
y puede colaborar, en algunos casos, en la lucha contra la hepatitis.
Puede
reducir los niveles de glucosa en los diabéticos.
Muy
conveniente en inflamaciones de la boca (enjuagues con el polvo).
En caso de encías muy sensibles podemos cepillarlas con un
poquito de polvo.
La
Cúrcuma puede ser un buen aliado en la lucha contra el cáncer
ya que
* Favorece la eliminación de sustancias cancerosas.
* Ayuda a nuestro cuerpo a producir sustancias anticancerosas como
el Glutatión.
* Además hemos de añadir su gran poder antioxidante
(en algunos estudios se habla de que es hasta trescientas veces más
potente que la vitamina E).
También
podría ayudarnos en el control del crecimiento de los tumores
ya que, ayuda a controlar los diferentes factores que favorecen su
crecimiento.
En
Oriente se suele usar también en casos de resfriados, gripes,
infecciones y diarreas.
Las
personas con asma y con mucha mucosidad bronquial se beneficiarán
de su efecto expectorante.
En
caso de enfermedades de la piel como dermatitis, hongos y psoriasis
también se suele aplicar a nivel externo.
Ideal
en problemas digestivos (digestión lenta, falta de apetito,
gases, exceso o falta de ácidos gástricos, etc…).
Precauciones
con la Cúrcuma
No
se conocen efectos secundarios pero las personas que, buscando un
efecto terapéutico, la tomen a dosis altas deberían
evitar tomar el sol durante periodos prolongados ya que la Cúrcuma
podría aumentar la sensibilidad hacia los rayos solares.
También
las personas con úlcera gastroduodenal deberían evitarla,
sobre todo, en gran cantidad.
Como
siempre, ante la duda, preguntad primero a vuestro médico o
especialista.
(Fuente
informativa: http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=1377)