¿QUÉ ES LA INVESTIGACIÓN EN
ARTE Y CÚAL ES SU FUNCIÓN ENTRE LAS
INVESTIGACIONES DE BELLAS ARTES?

Ricardo Marín Viadel
Universidad de Granada.

(Resumen para uso didáctico en el curso de doctorado "Supuestos para una Metodología de Investigación en Bellas Artes" de Nicola Comunale Rizzo)

 

 

Aprovechando la aportación del Doctor Ricardo Marín Viadel que ha realizado un loable estudio sobre las tesis de Bellas Artes de las universidades en España, se presentan algunos detalles extrapolados que pueden resultar útiles para que los doctorandos de este curso puedan tener un abanico más abierto de datos informativos sobre posibles supuestos de investigación en ámbitos artísticos.
Con ánimo de evitar distorsionar, en la medida de lo posible, los argumentos expresados en el libro, utilizaremos casi siempre sus propias palabras. Limitando al máximo nuestra intervención.
Primero nos parecen interesantes, para nuestro curso, los siguientes puntos en negrita que Ricardo nos aclara, empezando por el balance de las tesis realizadas.

“Balance:
Se cumple algo más de una década desde que comenzó la investigación en las Facultades Bellas Artes. Su resultado más palpable son unas setecientas tesis doctorales: alrededor de trescientas mil páginas y varios miles de dibujos, pinturas, esculturas y fotografías, sobre una gran variedad de temas, el autorretrato, el cine de animación, nuevas técnicas de grabado, la fotografía abstracta, el dibujo infantil, ... El balance es claramente positivo. De no haberse instaurado el título de doctor en Bellas Artes, muy pocos, quizás ninguno, de estos trabajos hubieran sido realizados.
Contexto:
Este proceso investigador se ha producido en un contexto de cambios drásticos y rápidos, que van desde la aprobación y desarrollo de la LRU (Ley de Reforma Universitaria) en cuanto a la organización de la vida universitaria, hasta la emergencia de los modelos cualitativos de investigación en el plano investigacional.
Idiosincrasia:
“Hasta ahora los temas, enfoques, métodos y técnicas de investigación han surgido de forma más o menos espontánea. El debate, sobre la posibilidad y el interés de la investigación en arte, no se desenvuelve exclusivamente en el mundo de las ideas, sino que ha surgido en un contexto concreto: la incorporación de las Facultades de Bellas Artes a la Universidad. Este marco es el que mejor explica la idiosincrasia de las distintas posiciones que se han desarrollado, tanto en el seno de las Facultades de Bellas como en el conjunto de la comunidad universitaria.“
¿Cuando se incorpora Bellas artes a la Universidad?
“En 1979, se decide que las Escuelas Superiores de Bellas Artes se incorporen a la Universidad pasando a ser Facultades. Esto acarreó un gran número de cambios, entre otros se transformaron los planes de estudio y las categorías del profesorado.”

Tesis prácticas: la gran polémica
Uno de los planteamiento que se generó en bellas artes fue el de pretender realizar tesis doctorales prácticas. A este proposito Ricardo subraya uno de los malentendidos sobre este tipo de tesis:

“Una de las confusiones más llamativas de estas, es la modalidad de tesis que, descriptivamente, denominaremos “el artista estudia su propia obra.
Un pintor o escultor, toma sus propias obras como objeto de estudio y les aplica un esquema de análisis semejante al que se aplicaría al estudio de cualquier artista: biografía, clasificación cronológica de las obras, antecedentes, influencias y contexto, técnicas y materiales, análisis formal, iconográfico y fortuna crítica.”

Ricardo añade que el investigador que se propone él mismo o su propia obra como objeto de la investigación puede pecar de desfachatez:

“En estos casos el artista no ha pintado unos cuadros como tesis doctoral, sino que ha dejado de pintar y ha hecho una tesis teórica, autoerigiéndose en tema de investigación. Cuando menos, este planteamiento peca de insolente. Pero lo más grave es que en estos trabajos se propicia la confusión entre lo que se presenta y lo que ha de valorarse. Si lo que se presenta como tesis doctoral es un estudio teórico sobre unos cuadros, aunque se trate de cuadros pintados por uno mismo, el mérito de los cuadros no puede añadir ni un ápice de valor a la tesis.
Las polémicas más encendidas sobre las tesis prácticas giran alrededor de dos temas: su razón de ser y la posibilidad de su valoración.”

Siguiendo con su aportación al libro sobre la investigación en Bellas Artes, Ricardo nos resume los temas en que se ha investigado y plantea algunas perspectivas interesantes para los nuevos aspirantes doctores:

“El elemento más claro y llamativo de estos diez años de experiencia investigadora en Bellas Artes ha sido el estudio de una gran variedad de temas que hasta ahora se investigaban poco o nada.
En Bellas Artes se han acaparado un buen número de trabajos en los siguientes temas específicos del ámbito artístico: las técnicas y materiales en escultura, pintura, dibujo y grabado, los procesos e instrumentos de restauración de una obra de arte, las metodologías en el diseño, la fotografía como obra artística, etc.
Además, también se han desarrollado un amplio espectro de problemas interdisciplinares como la psicología de las artes visuales, la sociología de la pintura o la educación artística. Especialmente éste último ha sido un campo bastante prolífico. Se han presentado investigaciones históricas, comparadas y experimentales, sobre un buen número de temas: el dibujo infantil, los métodos de desarrollo de la memoria visual, la evaluación del aprendizaje artístico en la enseñanza primaria y secundaria, la historia de la enseñanza del dibujo en las escuelas de magisterio, etc. La razón principal de este auge, es que un buen número de licenciados en Bellas Artes ejercen como docentes en los diferentes niveles educativos y al surgir la posibilidad del doctorado en Bellas Artes han preferido desarrollar su labor investigadora en el territorio de su experiencia profesional.
El segundo grupo (de las investigaciones interdisciplinares) está configurado por aquellos trabajos que abordan temas característicos de la estética, la teoría y la historia del arte pero con un enfoque metodológico nuevo marcado, fundamental y distintivamente, por la propia experiencia artística del investigador.
El investigador en arte trabaja desde la propia experiencia en la creación artistica. Este es el elemento decisivo de su formación y su profesión, y es el rasgo diferenciador que tiene que explotar con mayor ahínco. El investigador en arte conoce desde su propia experiencia cómo actúan los materiales y las técnicas, tiene una idea clara de cómo se piensa en el cuadro, cómo se responden ante lo que allí sucede. Distingue las zonas en las que se ha decidido el mérito de la obra, las resueltas solo con oficio y las que se completan con aburrimiento. Su propia experiencia y conocimientos “del hacer arte”, son sus armas decisivas.
Este nuevo enfoque metodológico se sustenta básicamente en lo siguiente.
Una obra de arte tiene su propia autonomía. Hay leyes, principios, o reglas de juego en un dibujo o en cuadro, por el hecho de ser dibujos o cuadros. Hay un campo, un territorio propio a cada manifestación artística sea la fotografía o la escultura, y esta es la zona que un fotógrafo o un escultor puede explorar con ventaja.”

A continuación nos parece muy útil la puntualización que hace Ricardo sobre la necesidad de que una tesis debe ser una nueva aportación al patrimonio de conocimientos de la sociedad:

“La pregunta decisiva es: ¿cualquier obra de creación artística es válida como tesis doctoral, o, más bien, tendría que tener ciertas características distintivas?
La diferencia entre aportación personal y social es crítica. La investigación busca ampliar el conocimiento social, no el personal. Esta es la distinción entre investigación y educación. Aprender a, “encajar', 'entonar' o 'proporcionar' un conjunto de tres figuras humanas en un cuadro, o aprender a fundir en bronce una pieza monumental, o a montar una secuencia fílmica pueden, y de hecho constituyen, un importante aprendizaje o aumento del conocimiento a nivel personal, pero no a nivel social.
Por supuesto, toda investigación supone un aumento del conocimiento para la persona que hace esa investigación, pero lo que diferencia y caracteriza una investigación es que aumenta el conocimiento social de ese campo. Una investigación descubre, aporta, nuevos conocimientos a la comunidad científica, profesional o artística.”

Concluyendo Ricardo nos recuerda que:

“La creación artística ha generado un conjunto de saberes y conocimientos «nacidos de una asidua práctica del arte», que, en ocasiones, han sido escritos y publicados, viniendo a constituir lo que Schlosser denomina «literatura producida por los artistas». (Schlosser, 1976). En la historia del arte muchos arquitectos, escultores, pintores, fotógrafos y diseñadores han descrito, sistematizado y fundamentado su labor creadora. (Goldwater & Treves, 1985).
El tratado de Teophilus y el de Cennini siguen siendo modélicos para el tema de las técnicas y materiales; los de Leonardo y Durero para las ciencias fundamentantes; la obra de Kandinsky y de Albers como investigación creadora. (Teophilus, 1979; Cennini, 1988; Leonardo 1980; Albers, 1982, Kandinsky, 1988).”

Los nuevos aspirantes doctores deben apostar para enriquecer, cada uno con su granito de arena, ese importante e inestimable patrimonio de conocimientos que menciona Ricardo a propósito del libro de Schlosser, entre otro, porque todavía hay muchos puntos obscuros y bien obscuros que han alimentado y siguen alimentando malentendidos, tópicos, prejuicios, y hasta falsedades que han mermado y merman la inmensa potencialidad creativa de miles de jóvenes talentos. Además provocan el desconcierto en el público “profano” y lo aleja de este mundo fascinante que es el mundo de la creación artística.

Por último se aconseja a los doctorandos, la lectura o consultación de la siguiente bibliografía propuesta por Ricardo Marín

Bibliografía:
ARNHEIM, Rudolf: (1976) El pensamiento visual. EUDEBA, Buenos Aires.
AROCHA ISIDRO, Miguel Juan: (1989) «Análisis del dibujo en Velázquez y creación de una nueva formulación gráfica a partir de su producción pictórica». Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna, La Laguna. (Tesis doctoral no publicada).
CENNINI, Cennino: (1988) El libro del Arte. Akal, Madrid.
CONDE AYALA, Jesús: (1989) «Técnicas de impronta en grabado al aguafuerte». Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Granada, Granada. (Tesis doctoral no publica¬da).
CORBELLA 1 LLOBET, Doménec: (1985) «Análisis del sistema idiolectal de la serie Barcelona de Joan Miró (Morfogenia y Composición). »Facultad de Bellas Artes de la Univer¬sidad Central de Barcelona, Barcelona. (Tesis doctoral no publicada)
CUENCA ESCRIBANO, Antonio: (1987) «La enseñanza del dibujo en las escuelas de Magisterio (1839 1986>. Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, Madrid. (Tesis doctoral no publicada).
DUFRENNE, Mikel; KNAPP, Viktor: (1982) Corrientes de la investigación en las ciencias sociales. Arte y Estética. Derecho. Técnos y Unesco, Madrid y Paris.
EISNER, W. Elliot: (1991) The enlightened eye. Qualitative Inquiry and the enhancement of educational practice. [El ojo iluminado, Investigación cualitativa e intensificación de la práctica educativa], MacMillan, New York.
GOMBRICH, E. H.: (1979) Arte e Ilusión. Estudio sobre la psicología de la representación pictórica. Gustavo Gil¡, Barcelona.
GOMBRICH, E. H.: (1987) La imagen y el ojo. Nuevos estudios sobre la psicología de la representación pictórica. Alianza, Madrid.
JODAR MIÑARRO, Asunción: (1990) «La intencionalidad en la creación artística y los métodos de formación del artista». Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Granada, Granada. (Tesis doctoral no publicada)
KANDINSKY, Vasily: (1987) La gramática de la creación. Elfuturo de la pintura. Paidós, Barcelona.
KANDINSKY, Vasily: (1988) Punto y línea sobre el plano. Contribución al análisis de los elementos pictóricos. Labor, Barcelona.
LAGARES PRIETO, Francisco: (1989) Un proceso de creación o la búsqueda de nuevos planteamientos expresivos para una continuidad de trabajo. Universidad Complutense de Madrid, Madrid.
LEONARDO DA VINCI: (1980) Tratado de la pintura. Editora Nacional, Madrid.
MARIN VIADEL, Ricardo: (1986) «Caracterización de la investigación en educación artís¬tica» Icónica (Madrid), 2, 111 124.
MARIN VIADEL, Ricardo: (1987) «¿Medir los resultados o comprender los procesos?. Dos alternativas para la investigación y la evaluación de la educación artística» Icónica (Madrid), 9, 41 62.
NISBET, R.: (1976) Sociology as an art form. [La sociología como una forma de arte], Oxford University Press, London.
PACHECHO, Francisco: (1990) El arte de la pintura. Cátedra, Madrid.
POPPER, Karl R.: (1974) Conocimiento Objetivo. Técnos, Madrid.
QUILEZ 1 BACH, Miquel: (1985) «Espacio real y espacio ficticio. La representación figu¬rativa: desarrollo de un retrato pictórico.» Facultad de Bellas Artes de la Universidad Central de Barcelona, Barcelona. (Tesis doctoral no publicada)
RUBIN, L.: (1985) Artistry in teaching. [Artisticidad en la enseflanzal, Random House, New York.
SCHLOSSER, Julius: (1976) La literatura artística. Cátedra, Madrid.
WITTROCK, Merlin C.: (1989) La investigación de la enseñanza, II. Métodos cualitativos y de observación. Ministerio de Educación y Ciencia Paidós, Madrid.