Malaje

Compañía Al Badulake

 

Proyecto de Diseño Escenográfico

Sophie López

 

Junio 2007

DIBUJO: ESPACIO ESCENICO

Profesor: Nicola Comunale Rizzo

 

Facultad de Bellas Artes
Universidad de Granada


INDICE:

0. Introducción

I. Análisis del género al que pertenece la obra

I.1 Conceptos generales
I.2 Códigos del circo clásico

I.2.1 Espacio escénico del circo clásico
I.2.2 Estética del circo clásico

I.3 Circo contemporáneo

I.3.1 Estética del circo contemporáneo

I.4 Palos flamencos presentes en el espectáculo

I.4.1 Alegrías
I.4.2 Bulerías
I.4.3 Granaina
I.4.4 Siguiriya
I.4.5. Martinete

II. Análisis de la obra

II.1 Resumen de la obra
II.2 Idea principal de la obra
II.3 Estructura interna de la obra
II.4 Estudios de los personajes
II.5 Clima expresivo

III. Objetivos expresivos

IV. Estudio del espacio escénico

IV.1 Lista de escenas
IV.2 Elementos escenográficos
IV.3 Diseño de luces

V. Dibujos intuitivos

V.1 Peinado y maquillaje de Angelita
V.2 Vestuario de Angelita
V.3 Peinado y maquillaje de Roxy
V.4 Escenografía

VI. Bocetos definitivos

VI.1 Vestuario de Angelita
VI.2 Escenografía

VII. Conclusión

VIII. Webografía

 

0. Introducción

Para desarrollar este trabajo de diseño de espacio escénico he elegido una obra contemporánea de circo teatro flamenco que representa la compañía Al Badulake.

Con el fin de proponer un proyecto que corresponda a las exigencias que implican la creación de un espacio escénico, estudiaremos en un primer momento el género al que pertenece la obra y el espacio. Determinaremos a continuación los objetivos y a partir de allí se podrá realizar los bocetos intuitivos y definitivos correspondientes al vestuario de uno de los personajes y la escenografía de dos escenas.

 

I. Análisis del género al que pertenece la obra

La obra Malaje se caracteriza por la mezcla de géneros distintos, analizaremos cada uno de ellos con el fin de entenderla mejor y ver como se ha podido llegar a una fusión.

 

I.1 Conceptos generales


La palabra “contemporáneo” nos da no solamente una indicación en el tiempo sino también una referencia a unas propuestas artísticas. 

El circo se puede considerar como un lenguaje cuya primera función es simbólica, utilizando signos por los individuos que son capaces de manejar representaciones mentales asociadas. El lenguaje se utiliza para expresar una idea, por lo cual es el instrumento del pensamiento humano.

El lenguaje humano permite una comunicación de doble sentido y comunicar ideas de manera estructurada.

A través de esa comunicación el artista va establecer una relación con los espectadores, a saber, lo que tiene sentido para ellos, lo que los reúne y lo que los divide. La comunicación en el circo pasa a través de los sentidos del oído y la vista. Por otra parte, el espectador reacciona aplaudiendo, guardando el silencio, riendo o criticando. Esto quiere decir que el espectador no reacciona al malabarista haciendo malabares sino que el lenguaje del circo comparte un lenguaje común, el de las emociones engendrada por el artista y percibida por el espectador.

Se puede decir que el lenguaje del circo es una forma de traducción visual y sonora del lenguaje natural.

El circo contemporáneo se distingue del “circo clásico” o tradicional hasta tal punto que los propios artistas tienen como una espacie de rechazo hacia él. Pero esto no significa que rechazan por completo todas sus características. 

El circo clásico tiene un solo público a la diferencia del circo contemporáneo. Hasta se puede decir que existen tantos lenguajes del circo como obras o artistas que las interpreten. En ese sentido rechaza la idea de un canon único, un publico uniforme. Cada circo contemporáneo tiene su público y sus criterios de apreciaciones. 

Excepto los payasos, los artistas del circo clásico no hablan, no interpretan un personaje.


I.2 Códigos del circo clásico


Se caracteriza por una sucesión de números, en general doce, durante aproximadamente ocho minutos cada uno. Son elementos variados, disciplinas especialidades o técnicas especificas. Los números se siguen sin comprometer la lógica global. Otra particularidad es que no es necesario que los artistas preparen los números juntos sino que pueden hacerlo cada uno por separado sin perjudicar a la lógica de la representación. Esto no ocurre por ejemplo en el teatro donde cada escena está relacionada con la anterior.

La estructura interna de un espectáculo de circo clásico sería la siguiente:

Una entrada con el clown, un número ecuestre, la doma de animales salvajes (fieras, osos...), un numero de arte aéreo, un numero de malabares, acrobacia o equilibrio. El espectáculo termina por un desfile de todos los artistas acompañados de una música dinámica con instrumentos de cobre y percusión. Se recomienda que está música sea tocada en directo por un orquestra.

Por motivos técnicos, como la instalación de la jaula de las fieras, se empieza por un número con animales salvajes. Luego se desvía la atención del espectador con la intervención de un número de clown lo que permite la instalación de otras estructuras para el siguiente numero. Esas intervenciones son frecuentes entre cada numero y permite al espectador reponerse de las emociones fuertes provocadas por las disciplinas acrobáticas.

Para resumir, el circo clásico se estructura alternando disciplinas emocionalmente intensas con otras mas relajantes que permiten al espectador reír, divertirse.

Por otra parte, la estructura emocional del circo clásico se hace a través de una dificultad creciente dentro del número, donde el artista solicita el apoyo del público, por ejemplo con aplausos sirviendo de ayuda para superar la dificultad del número. Esa dramatización crea la idea de lo infranqueable superado por el artista. Por eso cuando falla, el artista pasa de ser un héroe o virtuoso a un humano como los demás. Sin embargo, los fallos intencionales son técnicas utilizadas de construcción dramática.

La calidad de un numero de circo clásico se caracteriza por los siguientes criterios: virtuosidad, dificultad técnica, dramatización, encanto de los movimientos. En los números de arte aéreas, la puesta en peligro verdadera de los artistas es esencial por eso se aprecia cuando no están atados con cuerda de seguridad.

I.2.1 Espacio escénico del circo clásico


El espectáculo se desarrolla en un espacio circular, generalmente de trece metros de diámetro. El circulo de la pista de circo se refiere mediante una metáfora al circulo familial o de una forma más general a una comunidad donde todos los miembros son iguales socialmente y culturalmente frente a la universabilidad de las emociones. El círculo simboliza por otra parte el espacio de comunicación ritual con el más allá.

Las carpas de circo son desmontables aunque el siglo XIX, eran de construcción y son símbolo de nomadismo. Por eso es corriente que los circos dejan un círculo de serrín en el sitio donde se encontraban prueba de su espectacular y efímera presencia.

 

I.2.2 Estética del circo clásico


La estética del circo clásico se caracteriza por los colores vivos sean en los vestuarios de los propios artistas o animales exhibidos. Se da mucha importancia a lo que llama la atención como los brillos, las estrellas, las lentejuelas...

Por otra parte, los objetos utilizados son generalmente de forma redonda o cónica.

También tiene una particularidad, todos los olores son específicos a ese arte es decir, el olor de los animales presentes en la carpa o fuera de ella, el olor al algodón de azúcar...

 

I.3 Circo contemporáneo

Aparece en los años 70 y ha acabado con los códigos del circo clásico pero no simultáneamente. La unidad elemental del circo contemporáneo no se consigue a través de una serie sucesiva de números sino a través de un formato más pequeño, el gesto que se interpreta como un “cuadro”.

Se crean una o varias escenas simultáneamente que impide a veces al espectador fijarse en todo lo que está ocurriendo. Los gestos se encadenan de otra forma y la virtuosidad se convierte en un elemento dramático entre otros. Los artistas pueden interpretar personajes o estar presentes en el escenario sin que les ocurra nada.

El espacio escénico puede ser el de una representación teatral incluso espacios no convencionales como túneles, carreteras, calles... en función de la obra. Las carpas se convierten en un elemento escenografico en si y no como un refugio. Además es corriente que las representaciones tengan lugar en el escenario de un teatro. 

La estructura interna rompe por completo con el circo clásico, puede haber una sola disciplina o dos, sin embargo se introduce la danza, el teatro. Los números con animales son casi inexistentes. Cuando intervienen animales es solamente por su función teatral en vez de una exhibición como es el caso del circo clásico.

El circo contemporáneo busca emociones sutiles y pasa por momentos de poesía. A la diferencia del circo clásico, una emoción como el miedo no se magnifica o se amplia solicitando al publico.

La diversidad estética caracteriza al circo contemporáneo y cada compañía es singular, por eso se llega a una fusión o mezcla de varios géneros como la danza, la acrobacia, el teatro.

La característica esencial es que el artista no presenta un número sino que lo representa. Por eso se pueden abordar temas como la guerra, el amor, la religión...

 

I.3.1 Estética del circo contemporáneo


El circo contemporáneo se puede clasificar en varias tendencias que lo caracterizan:

A través del la estética de lo maravilloso o feérico (compañías Circo Plume, Circo del sol, Les Arts Sauts.)

A través de la estética de la provocación (compañías Archaos, Cahin caha.)

A través de la estética del despojo (compañía del circo desnudo de Maripaule B et Philippe Goudard, circo Pochero o Chants de Balles.)

A través de la estética de la parodia (circo en kit, pequeño circo gitano de la familia Morallès)

A través de la estética de lo absurdo (Que-Cir-Que, compañía Anomalie)

Esa pluralidad del lenguaje del circo nos lleva a pensar que cada compañía tiene su vocabulario gestual común, proceso de construcción de los espectáculos.

Acerca del espacio escénico donde se desarrolla el espectáculo, existe una polémica que divide los partidarios del circo contemporáneo, a saber, ¿Se puede hacer circo fuera de un espacio circular? Para johann Le Guillerm, creador del Circo Ici es ilegitimo hasta tal punto que los que hacen circo fuera de ese espacio circular ni deberían tener ninguna subvención destinada al circo pero más bien al teatro.

Para los defensores del circo, la pista (circular) es lo fundamental y con el circo contemporáneo, se crea un límite fácilmente franqueable entre circo y teatro. A veces resulta hasta difícil “etiquetar” (puesto que nuestra sociedad tiende a clasificarlo todo), lo que es circo y lo que es teatro. Luego cada uno es libre de darle importancia al hecho de que una representación sea clasificable o no.

Por otra parte, el circo ha evolucionado considerablemente en los diez últimos años en el aspecto “arte del circo”:

Vemos compañía que se dedican únicamente al género del malabarismo, del payaso, de las artes aéreas o ecuestres dándole otro sentido independizándose de la estética tradicional de esas artes.

El circo contemporáneo tiene sus propios lenguajes que debemos considerar uno por uno dependiendo de la especialidad, por ejemplo el malabarismo tiene un lenguaje e un impacto en el público diferente de las artes aéreas...

El circo tiene su vocabulario específico para cada actividad. Además la revolución tecnológica ha dejado su huella en las artes del circo ayudando a crear otra estética, otra gestualidad. Un ejemplo significativo es la aparición de las bolas de silicona en los años 80.

En realidad, el circo clásico siempre ha desarrollado nuevos objetos y nuevas formas de manipularlos pero una revolución tecnológica lleva siempre a una revolución estética.

Además cada artista inventa o reinventa el uso de un objeto para darle otro sentido, otra funcionalidad. La gestualidad utilizada por un malabarista con unas bolas de silicona se hará singular y propia según lo que quiere expresar a través de su arte. Por ese motivo, en el circo contemporáneo vemos similitudes con el arte de la danza.

No se trata de romper con la tradición pero vemos como los artistas del nuevo circo, aunque si utilizan objetos tradicionales, consiguen dar otra dimensión a través por ejemplo de la música o los sonidos que acompaña al gesto. Debemos recordar que la teatralidad y la musicalidad son los acompañantes del nuevo circo. 

 

I.4 Palos flamencos presentes en el espectáculo

A continuación, trataré de analizar los elementos esenciales que caracterizan al arte flamenco con el fin de entender mejor su estructura.

El flamenco es un genero musical cuyas origines se encuentran en la cultura gitana y andaluza. En un principio, el flamenco consistía en el cante sin guitarra hasta que elle se introduzca como acompañamiento, seguido de las palmas, el baile y la percusión.

 

I.4.1 Alegrías


F. pl. [De alegre, y éste del lat. alicer, alecris.) Cante con copla, por lo general, de cuatro versos octosílabos, que pertenece al grupo de las cantiñas. Nació como cante para bailar, eminentemente festero. Se caracteriza por su dinamismo, desenvoltura y gracia.

El cante en sí esta formado por una sucesión «de coplas y entre alegría y alegría, es costumbre intercalar ciertas variaciones o juguetillos de diferente música por el mismo compás. // 2. Baile difícil de interpretar.

Se baila por ambos sexos, aunque es más propio de mujer. Tanto en el cante como en el baile, su cómputo rítmico es idéntico a la solea, aunque mas aligerado, proporcionándole su toque un aire mas vivo. «Como baile —en opinión de, José Manuel Caballero Bonald— las alegrías representan, sin duda alguna, la mas verídica y difícil manifestación de todas las danzas andaluzas.»

Se considera que esta cantiña proviene de la llamada jota de Cádiz, que se cantaba en esta ciudad en la época de la guerra de la Independencia y el período liberal, según testimonios de historiadores y folkloristas.

Al decir de la tradición oral, fue Enrique Butrón quien fijo su forma flamenca y después Ignacio Espoleta quien introdujo en ella la salida o tercio de preparación que actualmente más se emplea, ese Tirititrán tran, tran, tran.... tan popularizado por Manolo Vargas años más tarde, cantaor que también ha influido en el recorte y ligazón de sus tercios, en contraposición con la alegría clásica que conservara Aurelio de Cádiz, de compás más lento, siguiendo la línea primigenia que cultivara Enrique El Mellizo.

La vigencia de las alegrías no ha perdido nunca vigor y desde los tiempos de los cafés cantantes, donde las bailaban Juana La Macarrona, La Malena, Fernanda Antúnez, La Mejorana y Gabriela Ortega, entre otras grandes bailaoras, hasta la actualidad, es un estilo casi obligado en todos los repertorios de las más destacadas figuras del baile.

Lo mismo puede decirse del cante, en su faceta para escuchar, habiendo contado entre sus mejores interpretes en los últimos años con Pericón de Cádiz. El Flecha de Cádiz. El Beni de Cádiz, El Chato de la Isla, Fosforito. La Perla de Cádiz, El Camarón de la Isla, Chano Lobato y Juanito Villar, entre otros.

 

I.4.2 Bulerías

f. pl. [De bullería, y este de bulla, griterío y Jaleo, o de burlería, burla.] Cante con copla por lo general de tres o cuatro versos octosílabos, que con frecuencia interviene como remate de otros cantes, principalmente de la solea. Es cante bullicioso, generalmente para bailar, cuyo origen data de finales del siglo XIX.

Se distingue por su ritmo rápido y redoblado compás, que admite. Mejor que ningún otro estilo, gritos de alegría y expresivas voces de jaleo, además del redoble de las de las palmas con mayor intensidad que ningún otro cante.

Asimila cualquier tipo melódico, y por el sentido o impulso de la improvisación flamenca, alcanza su máximo radio expresivo. //2. Baile flamenco por antonomasia que se caracteriza por el predominio de movimientos convulsivos y de torsión, realizados con gracia y donaire. Admite todas las improvisaciones que sea capaz de ejecutar el intérprete y en él caben todos los giros y mudanzas que se deseen si se sabe seguir el compás.

Sobre este singular estilo, siempre en ebullición y evolución, sobre todo en los últimos tiempos, recogemos una serie de glosas, análisis y opiniones de distintos investigadores y estudiosos del arte flamenco: José Blas Vega: «La bulería es hija de la soleá. Y etimológicamente es una deformación gitana del vocablo castellano burlería.

Si nos atenemos a los temas intranscendentales de sus letras es uno de los cantes mejor denominados. Históricamente, las bulerías no aparecen hasta mediados del siglo pasado, siendo creación de los habitantes de las calles Nueva y Cantarería del jerezano barrio santiaguero.

Quienes, tomando la medida de la solea y aligerando sus compases, configuraron un estilo rebosante de gracia y picaresca, repleto de movimiento, tal vez por una necesidad innata de acompañar a sus bailes mas intuitivos.

Su punto de arranque fue el estribillo con que se acostumbra a rematar la soleá y, más concretamente, según la tradición, el que Mateo El Loco empicaba para ello». José Manuel Caballero Bonald: «Las bulerías, directas herederas de la solea, son un cante creado fundamentalmente para acompañar al baile.

La gama de estilos de las bulerías es prácticamente incontrolable, aunque se pueden establecer dos principales vertientes distintivas: bulerías propiamente festeras o para bailar, y bulerías al golpe o para cantar, cuya modalidad mas definida es la que suele llamarse —con razón— bulerías por solea.

El primer conjunto es particularmente fértil y movedizo, admitiendo una serie de improvisaciones y apropiaciones temáticas de las más exóticas procedencias. E! segundo, como su nombre indica, deriva claramente de la solea y su misma condición de cante sin baile le concede ya una indiscutible jerarquía dentro de las nobles derivaciones de los cantes primitivos».

Pedro Camacho: «Rítmicamente, la bulería es un cante bolero, cuyo origen casi seguro sea el jaleo o canción jaleada propia para la danza eufórica y festera. En este sentido es una bulería. Cuando la ocurrencia gitana incorpora a la danza tradicional coplas de solea o soleariya. Y acomoda arbitrariamente sus melodías, y alarga o acorta sus tiempos. Y altera sus acentos, y juguetea con el ritmo, nace la bulería gitana, a la que sigue llamándose jaleo, jaleíllo o jaleo por bulerías.

Hay otro tipo de bulerías que no tienen como base el ritmo bolero. Son las llamadas bulerías al golpe o soleares por bulerías». Manuel Ríos Ruiz: «La bulería, ironía y sátira del gitano hecha gracia, es una soleá ligera, a veces ligerísima. y lo mas jaleado y mímico del flamenco, sobre todo desde el ángulo del baile.

Algo extraordinario y asombroso, creación de los flamencos de Jerez y de una espontaneidad suma. La bulería es un cante bullicioso, generalmente para bailar, con ritmo ligero y redoblado compás, que admite mejor que ningún otro estilo gritos de alegría y expresivas voces de jaleo, además del redoble de las palmas, más intenso que en ningún otro cante.

Las bulerías tienen la misma forma literaria de las soleares, pero en cualquier métrica entran a compás, sólo basta que el cantaor sea bueno y sepa cuadrar los tercios». José Carlos de Luna: «Las bulerías, cante con picardía de tangos y humos de soleares, que recuerdan al ya desaparecido jaleo.

Admiten en su seno y meten en su son todos los cantares, por regionales que sean o por ultrapirenáicos que parezcan, asemejan un formidable embudo de enorme campana, que recibe todas las dádivas musicales que quieran arrojar a su voracidad, y que las deja ir, hiladas y luminosas, acompasadas y borrachas de alegría. La pajolera gracia gitana las rocía de sal y pimienta y les acomoda sus jipíos y floreos con la peculiar e innata maestría característica de los cantes de esta raza.

Las más absurdas estrofas, las musiquillas mas aisladas de las posibilidades flamencas, se ciñen al ritmo y al son, por las buenas o por las malas, que de todo hay». Ricardo Molina: «Baile gitano cien por cien es el de bulerías. El cante se caracteriza por la desaparición del ritmo interno o estructural a causa de la rapidez del tempoí) y su rigor, que sólo dejan al cantaor la posibilidad de desarrollar una curva melódica, cuya caída parece orientarse a un blanco preciso...

El principal rasgo de las bulerías es su virtud proteica que le permite asimilar una muchedumbre infinita de otros cantes y transformarlos en su propia sustancia». Fernando Quiñones: «Cante provinente de las soleares, como ellas se interpreta en tres tiempos, si bien mas vivamente (incluso hay unas bulerías a golpe o bulerías por soleares, con mucho más de soleares que de bulerías).

Pudieran proceder también y en parte de los antiguos juguetillos, y suelen estar absurdamente consideradas como una especie de pacotilla flamenca, buena para armar ruido y pasar el rato. Pero hay mucho más. El de bulerías se trata de un cante meritísimo». Anselmo González Climent: «Es cosa definitiva: para llegar al hondón buleril hay que recorrer un camino harto complicado.

Quizá sea el único cante que necesita para su entera comprensión un tránsito completo a lo largo del resto del repertorio flamenco. Se llega a las bulerías con exquisitez terminal, como resultante de un proceso decantador y enciclopédico.

Quien haya herido su sensibilidad con las honduras del martinete, las siguiriyas y las soleares, quien haya podido salir airoso del bosque fandangueril, quien tenga noción exacta de las expresiones levantinas, quien posea la virtud de recibir el ángel de los cantes gaditanos, ese estará en situación propicia para la aprehensión cabal del cante por bulerías. Las bulerías son un máximo crescendo de depuración y capacidad receptiva.

Es el cante que, con trampas de facilidad, resulta ser uno de los más difíciles... Las bulerías son una especie de órgano regulador de las características más sobresalientes y flamencas de los cantes grandes, intermedios y chicos.

Así se explica que no es fácil definir sus peculiares y múltiples matices, las bulerías dan el alma esencial a la fiesta flamenca, porque entran en las mejores complicaciones del ritmo de la gracia, y porque le dan al cante, al baile y al jaleo su máxima carga de ángel. No es, en suma, un cante superfino ni a la mano de todos>>.

Tomás Andrade de Silva: «La bulería fiel a la matriz originaria, fue en sus principios casi lenta y muy acompasada, y su único destino era el baile. Después, los cantaores han ido ampliando la importancia de su voz y aligerando su ritmo, hasta hacer de ella un cante individualizado, tan difícil como una soleá auténtica>>.

José Luís Ortiz Nuevo: <<La bulería es un cante relativamente moderno y nos viene desde El Loco Mateo hasta El Gloria, como perfecta síntesis de expresión honda. La bulería es condensación de la soleá, esencia de sus ritmos, rayo de sus ecos y formas musicales.

La bulería corre entre las palmas y las danzas como un ciclón que nunca cesa, como una marcha gozosa de emociones que se suceden en la fiesta. La bulería incita cuando bien se escucha al vértigo del coraje y de la furia.

Y ahora resulta que todas sus renovaciones van por el camino opuesto: alargando indefinidamente los tercios dulcificando innecesariamente sus lamentos, despreciando con fatal descuido la precisión de sus compases.

Los cuplés y las coplas han sentado sus reales en este estilo v. con el beneplácito de muchos aficionados, está desfigurando su esfinge verdadera>>.

 

I.4.3 Granaina

f. [De Granada, Síncopa de granadina.] Cante con copla de cinco versos octosílabos que riman, generalmente, en consonante, primero, tercero y quinto, y que al cantarse se suelen en ocasiones convertir en seis, por repetición de uno de los dos primeros.

Pertenece al grupo de los cantes de Levante y, en opinión de la mayoría de los investigadores, posiblemente originado por el aflamencamiento de un estilo de fandango popular de la comarca.

No obstante, existen matizaciones en torno al posible origen de este estilo, como se demuestra en las teorías siguientes: José Blas Vega: «La granadina o fandango de Granada ha tenido dos líneas artísticas distintas partiendo de un mismo origen.

En su versión más autóctona y pura, y después de diversos cultivadores más o menos significativos, llegó a su cenit con la personalidad de Frasquito Yerbagüena. La otra línea fue cimentada engrandecida y divulgada por obra exclusiva de Antonio Chacón, respetando el material sencillo, popular y hermoso que tenía a mano, el de la vieja granadina.

En 1890 Chacón estuvo una temporada en Granada, tomando contacto profundo con los cantes locales». Arcadio Larrea: «Se ha escrito que proviene de los fandangos granadinos. Sin embargo, del catálogo de discos incunables se infiere otro origen: en algunos discos vienen cantes titulados malagueña-granadina y también granadina-malagueña; es más, uno de los discos antiguos de Chacón titula malagueña al mismo cante que posteriormente figura bautizado como granadina.

De ahí aparece que la actual granadina es invención personal, luego aceptada comúnmente y que se debió a don Antonio Chacón, a quien se le reconoce como creador de la media granadina.

Como cante para bailar emparejado con la rondeña, viene nombrado por Estébanez Calderón». Ricardo Molina: «Las granaínas y fandangos de Granada están muy distantes del tronco del árbol flamenco.

Propiamente, no son cantes flamencos, sino fandangos aflamencados. Lo que les ha ocurrido es que experimentaron un beneficioso influjo a través de intérpretes de sumo rango que les insuflaron savia flamenca directa o indirectamente».

José Blas Vega también comenta acerca de la difusión de la granaína: «Al poner de moda Chacón estos cantes, surgieron entre los años 1915 a 1935, numerosos imitadores y cultivadores de los mismos, entre los que hay que señalar a Manuel Vallejo. Mojama, Cepero, Centeno, Marchena, Jacinto Almadén y Aurelio Sellés, que con su tono personal inició la costumbre de cantar una granaína, para entonarse antes de la malagueña de Enrique El Mellizo».

Actualmente la granaína es interpretada con asiduidad en los festivales flamencos, en versiones rememoradotas y en otras de marcado acento personal, por cantaores como José Menese, Enrique Morente, Naranjito de Triana, Calixto Sánchez, El Chaquetón, José Mercé, Luís Caballero y Luís de Córdoba, entre otros. (Véase Media Granaína.)

 

I.4.4 Siguiriya

f. [Deformación fon. de seguidilla, d. de seguida, cierto baile antiguo; vida rufianesca.] Cante con cuatro versos, los dos primeros y el último, por lo general, hexasílabos y el tercero endecasílabo dividido en hemistiquios de cinco y seis sílabas. Las hay también de tres versos, uno endecasílabo entre hexasílabos, aunque al cantarse se repite el primero o se le antepone otro postizo.

Apareció a finales del siglo XVIII y se acentuó su práctica a principios del XIX. No tiene relación musical alguna con la seguidilla tradicional española. Es un cante dramático, fuerte, sombrío y desolador, que está considerado en su condición de básico como uno de los estilos más exponentes de la esencia jonda del cante flamenco.

Las letras de sus coplas son tristes, sentimentales y reflejan Ia tragedia humana, sus sufrimientos y dolores en relación con los eternos temas del amor, la vida y la muerte. Se toca a la guitarra por en medio y es uno de los cantes más difíciles de interpretar por su cantidad de matices y el conocimiento que es preciso tener de él para encajar los tercios en la medida de su música.

En la práctica U. m. en pl. //2. Baile de los más jondos, como corresponde a su cante. Es sobrio, recio, patético y ceremonial, que no admite adornos fáciles. Se interpreta con un compás lento y pausado. Combina pasos de punteado con desplantes, que en este caso son fuertes redobles, incluyendo la escobilla en la parte media del baile.

El paso fundamental consiste en un andar rítmico, con golpes secos, sonoros y cortados, avanzando y retrocediendo al bailaor sobre el mismo sitio, aunque la solemnidad ya se manifiesta en el arranque y en la salida, que se suele realizar dando un largo paseo. Pueden bailarla indistintamente hombres y mujeres, aunque se requiere un gran temperamento.

El primer bailaor de este estilo o al menos quien lo difundió fue Vicente Escudero y, posteriormente, Pilar López introdujo el toque de castañuelas. De la siguiriya dijo Manuel Machado que era el quinto extracto de un poema dramático.

Julián Pemartín describe así este estilo: «Con música de compás muy libre y toque muy difícil, pero bellísimo y solemne, en el que parecen resonar campanas que doblan, la siguiriya comienza con un quejÍo muy profundo y lastimero, para entrar en los primeros tercios, algunos de ellos redoblados, culminar en el tercero, largo de métrica y música, y caer verticalmente en el cuarto, otra vez corto>>, Ricardo Molina comentó las coplas de siguiriya con las siguientes palabras: «En líneas generales el mundo que revelan es de una elementalidad absoluta.

Dramatismo es su condición sine qua non, incluso en casos de infantil ingenuidad. Las coplas viejas y auténticas carecen de pretensiones artísticas, literarias teatrales. Son queja directa del alma nada más. Esto es muy importante. Así como otros cantes admiten la posibilidad de expresar lo intrascendente, lo anodino, lo cotidiano, a la siguiriya le están vedados estos temas. Son incompatibles con su música, con su pathos, con su naturaleza.

La siguiriya es grito de hombre herido por su destino. Sólo puede expresar sentimientos profundos, tragedia radical, la tragedia de ser hombre». Manuel Ríos Ruiz ha glosado sus dificultades de interpretación: «Cantar por siguiriya es fundamental. En la siguiriya se culminan o se descalabran todas las voces. La siguiriya significa para quien bien la ejecuta, la mayor satisfacción que puede alcanzar un cantaor de flamenco.

Es la siguiriya un cante de condensación, donde se dan cita todos los melos y tonos flamencos. Es por ello difícil de matizar y sobre todo de rematar con éxito». En cuanto a sus orígenes y evolución, José Blas Vega, tras una revisión profunda de distintas investigaciones y aportando su punto de entendimiento personal del estilo, ha publicado el análisis que transcribimos: «De las tonás se derivaron algunos de los más significativos estilos del flamenco, entre ellos la siguiriya dentro de ese período de formación en que la guitarra se acopló al cante.

Debieron influir muy poderosamente las tonás por cuanto de carácter y musicalidad llevan intrínsecas las siguíriyas, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

Primero: Parece ser que primitivamente se cantaban sin guitarra, como todavía se cantan las tonás.
Segundo: Casi todos los buenos intérpretes de tonás fueron a la par excelentes siguiriyeros.
Tercero: Las siguiriyas más antiguas que conocemos conservan un claro aire de tonás.
Esto puede comprobarse escuchando una siguiriya de Frasco El Colorao, interpretada fielmente por Pepe de La Matrona.
Cuarto: Los motivos que expresan las letras son muy afines al dramatismo y el ambiente vital.
Quinto: La consecuente facilidad con que la siguiriya y la toná o viceversa, se alteran y se complementan al ser cantadas, un estilo antes o después, dentro de la misma tonalidad.
Sexto: Como forma curiosa de métricas irregulares, hemos encontrado letras de tonás muy semejantes a las siguiriyas.

Algunos ejemplos podrían ser las siguientes tonas, una de ellas, la primera, recogida por Demófilo, quien nos dice que se cantaba por el aire de la toná de los pajaritos: "Cómo dígale a la mare mía / que no venga acá / porque mu poco sería la calosita, mare, / que le podría endiñá".

Y esta debla que se cantó en Triana es métricamente, salvo el primer verso, un tanto exacta a la siguiriya: "Por las angustias tan grandes / que pasao yo, / cuandi vi salí al padre de mi alma / en la conducción".

Finalmente, acerca de la métrica de la siguiriya hay que reconocer que posiblemente fue tomada de la seguidilla popular castellana y transformada por los cantaores, como bien apunta el profesor García Matos, quien casualmente encontró un claro antecedente en el número Las plañeras de la ópera La máscara afortunada, de fecha 1820, donde aparece una seguirilla que por su versificación se confunde con la endecha.

El característico tercer verso endecasílabo de la forma actual de la siguiriya debió nacer cuando un inspirado cantaor agregó al verso cualquier exclamación o locución de cinco sílabas, ¡mare de mi alma!, ¡la pobrecita!, u otras así parecidas, cosa que está patente en algunas letras de siguiriyas del cancionero de Demófilo, de las que si desglosamos el tercer verso en seis y cinco sílabas, nos damos claramente cuenta del añadido o postizo.

Por ejemplo: "Argún día por verte / dinero yo daba / (compañerita) ahora por no verte / güervo yo la cara". Por otro lado, como sugiere García Matos, ante la semejanza de la seguidilla de 1820 con la endecha, y teniendo en cuenta que esta se acostumbraba a cantar en los entierros por las plañideras, cabe preguntarse lo siguiente: ¿Sería lógico presumir que las siguiriyas primigenias entroncasen con los cantes de plañideras, si tenemos presente que la muerte es el tema principal de las coplas de siguiriyas?

En nuestra laboriosa búsqueda por cancioneros y textos anteriores al XVlll, no habíamos encontrado nada que nos hiciera suponer que el cante flamenco tuviera entidad como tal antes del citado siglo, sin embargo, estimamos muy curiosa la única muestra que hemos hallado de letra con forma totalmente dentro de la métrica de la siguiriya flamenca. Dice así: "En este huerto / una flor hallé, / ¡oh bien de mi alma!, ¡oh bien de mi vida! / ¿Sí la congeré?". Es original de Francisco de Yepes, el hermano de San Juan de la Cruz, que vivió entre 1530 y 1607».

Tres escuelas y núcleos de germinación se denotan en las más viejas siguiriyas que se conocen: las que corresponden a las comarcas cantaoras de Cádiz y los Puertos, Jerez de la Frontera y el barrio sevillano de Triana. Las trianeras, por su arcaísmo, han sido las menos interpretadas y divulgadas, prevaleciendo las de origen gaditano y jerezano, que prontamente se hicieron más populares.

Sobre la base de la primitiva siguiriya de su lar nativo, surgió la del trianero Frasco El Colorao, que influyó determinantemente en los estilos siguiriyeros posteriores de los Cagancho y El Fillo, incluso en las de los jerezanos Manuel Molina y Paco La Luz, en las del gaditano Curro Durse y del sanluqueño Perico Frascola. Silverio, cantaor enciclopédico y considerado el mejor de todos los tiempos, engrandeció y creó muchos cantes por siguiriyas, «imprimiéndoles —en opinión de José Blas Vega— una serie de matizaciones y giros expresivos de difícil interpretación, por lo que su escuela ha desaparecido prácticamente, aunque su impronta haya quedado en algunos cantes y se hayan conservado la serrana y la cabal».

Él fue el que recogió de su maestro El Fillo la siguiriya denominada cabal, que se utiliza para cerrar el recital siguiriyero y, como dice el autor anteriormente citado, es «un alarde de saber cantar, por las dificultades que tiene su interpretación, pues del tono en que se esté cantando hay que pasarse al dominante (tono de Re) y hacer todos los tercios del cante en este último tono».

En cuanto a la llamada siguiriya de cambio, entre las que es muy interpretada la que popularizó Manuel Molina —tomándola posiblemente de Curro Durse, y éste del Viejo de la Isla, al decir de Pepe de La Matrona—, se singulariza por las entonaciones cambiadas de algunos tercios, que rompen el tono dominante, siendo una copla de las más repetidas a lo largo del tiempo la siguiente: «Dicen que duerme sola, / mienten como hay Dios. / Porque de noche con el pensamiento / dormimos los dos».

Después de una época un tanto en desuso por los profesionales en los escenarios, a partir de la etapa de re valorización iniciada en los años cincuenta y con la proliferación de los festivales y recitales en las peñas flamencas y centros culturales, la siguiriya, en varias de sus versiones, es uno de los cantes habituales en los repertorios de los más destacados cantaores del momento, algunos de ellos excelentes siguiriyeros.

Los cantes por siguiriyas que con más fidelidad se conservan en la actualidad son los siguientes: siguiriyas y cabales de Manuel Molina, siguiriya de El Marruro, siguiriya de cambio de Paco La Luz, siguiriyas y cabales de EL Loco Mateo, siguiriyas de Chacón, siguiriya de Frijones, siguiriya de Juanichi El Manijero y siguiriya de Manuel Torre, por las correspondientes a intérpretes jerezanos; siguiriya de El Planeta, siguiriya de El Fillo, siguiriyas de El Nitri, siguiriya de Enrique Ortega, siguiriya de cambio de María Borrico, siguiriyas de Curro Durse, siguiriyas de Enrique El Mellizo, siguiriyas de Cádiz (a través de Aurelio de Cádiz), en las concernientes a Cádiz y los Puertos, siguiriyas primitivas de Triana, siguiriyas de Frasco El Colorao, siguiriya de Cagancho, siguiriyas y cabales de Silverio, siguiriyas de Tomás Pavón y siguiriyas de La Niña de los Peines, por el enclave cantaor trianero. En los últimos tiempos, Enrique Morente ha creado una versión personal del estilo.

 

I.4.5. Martinete

m. [De origen incierto, aunque todas las hipótesis apuntan a la fragua o la herrería. Se llamó así, en pl., a los fuelles gemelos que se utilizaban en las fraguas, y también, a las propias fraguas, que tomaron, a su vez, el nombre de las herrerías donde el martillo pilón, también llamado martinete, bate los lingotes de algunos metales antes de darle la forma definitiva] Cante con copla generalmente de cuatro versos octosílabos, que se considera una modalidad de la toná, al igual que la carcelera, individualizándose sólo por el tema de las letras, en general tristes, aunque no faltan las de contenido anecdótico.

Como tal toná es un cante sin acompañamiento, lastimoso, monocorde, de tercios arrastrados, que suele terminar con un largo quejío. // 2. Nombre genérico con que frecuentemente se suelen designar los diferentes tipos y modalidades de tonás. // 3. Adaptación escénica como baile, de reciente creación, debida a Antonio, siguiendo un criterio análogo a la adaptación de la siguiriya en lo musical.

 


II. Análisis de la obra

II.1 Resumen de la obra

Malaje es un adjetivo que significa desagradable, que tiene mala sombra y es malintencionado. En el contexto de la obra esa palabra se atribuye al Chato el malabarista que es el personaje que siempre aparece para “molestar” en el curso normal de las cosas y quiere llamar la atención.

La palabra Malaje esta compuesta por el prefijo “mal” que hace referencia a los malabares. Sus intervenciones son siempre inesperadas. La obra se caracteriza por la libertad creativa de los actores y el respeto de cada uno de ellos hacia su disciplina.

La improvisación es parte de la obra y la falta aparente de guión hace de la obra una creación muy actual inspirada en las tendencias del nuevo circo junto a la tradición ancestral del flamenco.


II.2 Idea principal de la obra

La idea del espectáculo Malaje es reunir disciplinas tan diferentes como los malabares, el circo, el teatro y el flamenco en un mismo escenario presentando una sucesión de números que no se chocan entre ellos sino creando un conjunto harmónico presentando a los espectadores un “cuadro” vivo, alegre y poético.

 

II.3 Estructura interna de la obra

Malaje es un poema donde los actores consiguen comunicar entre ellos a pesar del individualismo de su modo de expresión.
El dialogo entre los personajes no se hace con texto sino con gestos, miradas o con el mismo lenguaje del cuerpo. Por eso no podemos identificar los personajes por un nombre sino por lo que representa dentro de la obra.

Sin embargo la transición entre cada numero es coherente puesto que no se nota ningún cambio brusco entre cada escena sino que la atención del espectador está siempre solicitada por lo que está viendo en el escenario.
Aunque cada personaje tiene una especialidad asignada, es frecuente en Malaje que los personajes salgan de su papel de origen para hacer intervenciones teatrales o de circo con el mobiliario que les corresponde, lo que añade multidisciplinaridad a cada uno de ellos.

Se compone de trece escenas que se describirán a continuación. La escenografía para Malaje es única en el sentido que el espectáculo no tiene ningún corte que permitiría un cambio de decorado. Los cambios de atmósfera se conseguirían mediante las luces y texturas que creerán el ambiente adecuado a cada situación.

 

II.4 Estudios de los personajes

Con el fin de proponer una proyección del vestuario para los personajes, estudiaremos las características de cada uno de ellos, su función en el espectáculo con el fin de ajustarse a sus necesidades.

 

mmmmmm

Chato, su especialidad dentro de la obra son los malabares. Utiliza o bien pelotas de silicona o bien palos con los que demuestra su arte siempre a compás de la música flamenca.

 

   

 

mmmmmm

Angelita, representa la fuerza y la belleza coreográfica a través del baile flamenco. Sus intervenciones se hacen o bien acompañadas de música flamenca o bien de música rítmica conservando la base del baile flamenco.

   

 

Roxy, es la cara más burlesca del espectáculo, es la encargada de los momentos de humor y de riza en el espectáculo y también se desarrolla dentro de la obra haciendo acrobacia.

mmmmmm

   

 

mmmmmm

Antonio, es el acróbata. Destaca por la proeza de sus figuras. También actúa haciendo numero de mimo.

   

 

mmmmmm

Carlos, se encarga de la parte musical en vivo de la obra. Su repertorio pasa por flamenco autentico y ritmos como salsa o blues a través del toque o del cante.

   

 

mmmmmm

Pablos, es el percusionista, actúa no solamente como músico sino también como personaje teatral de la obra.


II.5 Clima expresivo

Cada número y cada personaje nos dan un clima expresivo distinto. La escenografía junta a un juego de luces y el vestuario nos permitirá trasmitir los sentimientos de alegría, humor y tensión presentes en el espectáculo.

 

III. Objetivos expresivos


A continuación, he elegido el personaje de Angelita para dar un ejemplo de cómo se puede desarrollar un vestuario para acompañar su papel de bailaora multidisciplinar. También he insistido en el maquillaje para subrayar los rasgos característicos de una bailaora en el escenario.

A través de la escenografía se ha procurado crear el ambiente adecuado conforme a la escena elegida y de acuerdo con la ideal principal de la obra. 

A través de la luz se ha pensado subrayar las diferentes atmósferas que engendran las escenas elegidas para resaltar lo más importante que ocurre en el escenario incorporando las nuevas tecnologías como las imágenes holográficas. Para conseguir ese efecto se ha rfealizado una simulación con el programa de tratamiento de imágenes Photoshop.

IV. Estudio del espacio escénico

IV.1 Lista de escena


ESCENA 1
Clima escénico Componentes visuales Variables
Solemne, Serio,

Fascinante

Composición Ordenada, calma
Forma prevalente Rectilínea y curvilínea
Complejidad Media alta
Colores Dominancia oscura y rojiza
Contraste Oscuro con algún claro inesperado
Iluminación Escasa, con algunos lances verticales
Simetría Asimetría sutil
Resolución Media
Texturas Tipo pintura al fresco con grano (filtro)

ESCENA 7
Clima escénico Componentes visuales Variables

Cómico, alegre, burlesco, humorístico, irónico

Composición un tanto desordenada y dinámica con elementos fuera de lugar
Forma prevalente rectilínea y curvilínea inesperada
Complejidad Media y variable
Colores medianamente vivos, con prevalencia de tintas suaves con alguna desarmonía
Contraste medio obscuros con algún claro inesperado
Iluminación suave y varios puntos obscuros, con algún lance improviso
Simetría Asimetría sutil
Proporción Anormales y exageradas
Resolución Media baja
Texturas Vibrante

IV.2 Elementos escenográficos


Elementos escenográficos
(Comunes para todas las escenas)

Mobiliario  Un telón de fondo, un suelo para baile
Construcciones Un andamio rectangular de 2,5 x 2 X 1,5 metros para baile y acrobacia.
Instrumentos de música Una batería, una guitarra, congas, cajones para percusión y malabares, un harmónica.
Vestuario Angelita: un traje de baile y zapatos flamencos
Roxi: pantalón ancho, camiseta ajustada, zapatos de clown
Antonio: pantalón ajustado, falda, zapatos
Carlos: pantalón, camisa, botas de baile
Pablo: pantalón, camisa, botas de baile
Chato: pantalón, camisa, chaquetilla, botas de baile
Maquillaje Caracterización de bailaora flamenca y clown
Attrezzo Una escalera donde se sienta Carlos y Roxy, un candelabro para sujetar las pelotas, una pata de guitarra, una flor incorporada a una pelota de silicona.

IV.3 Diseño de luces


Diseño de luces
(Específico po cada escena)

Escena 1  Alumbrado: enfocado hacia Carlos cuando canta, hacia Angelita cuando baila, hacia Chato cuando hace su entrada en el escenario. Allí la luz se queda intensa un instante y baja ligeramente.
Escena 2 Alumbrado especial con toques intermitentes a compás de las palmas y a compás del zapateado final de Angelita (información subliminal).
Escena 3 Al final del baile, se baja la luz y se forma un círculo luminoso alrededor de Angelita. El círculo va desapareciendo y se forma otro alrededor de Chato que sujeta la flor.
Escena 4 Luces intermitentes a compás de las pelotas rebotando en el suelo.
Escena 5 Después del salto de Antoñito, se encienden las luces por un instante y se vuelven a bajar.
Cuando Angelita dice “mio” se da un golpe corte de luz hacia ella.
Cuando Antonio se queda en el suelo, se bajan las luces.
Escena 6 Luz tenue durante el numero de autómata y progresivamente enfocada hacia Chato cuando hace su entrada.
Escena 7 Alumbrado suave y resaltante hacia Angelita y Roxi durante el numero de malabares con palos.
Escena 8 Luz intermitente a compás de la música
Escena 9 Luz enfocada hacia Roxi cuando se esta burlando de Antonio.
Luz alumbrando el cajón cuando Roxi lo tira.
Luz que sigue la caída de Roxi.
Toque de luz por cada golpe de cajón en el suelo.
Una luz más potente marca el final del baile de los cajones.
Luz intima para la fiesta por bulerías.
Escena 10 Claroscuro hacia el guitarrista, claroscuro progresivo hacia Antonio que se va intensificando poco a poco.
Escena 11

Oscuridad antes del baile de percusiones y luz que se intensifica progresivamente en el comienzo.
Luz enfocada hacia Antonio cuando se queda abierto de piernas en el suelo.

Escena 12 Claroscuro hacia Roxi intensificando sus figuras acrobáticas.
Escena 13 Claroscuro sobre Angelita que sujeta el candelabro. Golpe de luz cuando coge la pelota.
Luz enfocada hacia Chato cuando coge las cinco pelotas y lo sigue en sus desplazamientos.
Golpe de luz enfocada a cada pelota que deja caer al suelo.
Luz intensa al mismo tiempo del último golpe de percusión.
Luz intermitente cuando Roxi solicita al público para su número de Hula Hop y enfoque hacia su rostro.
Oscuridad cuando Pablo se queda solo, luz intermitente a compás de la percusión.
Luz intermitente y en movimiento. Alumbrado general justo antes de decir
¡Malaje!

V. Bocetos intuitivos

V.1 Peinado y maquillaje de Angelita

 
 
 

 

V.2 Vestuario de Angelita

V.2.1 Vestidos de baile actuales

Imágenes cedidas por Ángela de flamencreaciones, Granada

Imagen cedida por Ángela de flamencreaciones, Granada
Foto Marius Wachol

V.2.2 Dibujos intuitivos

V.3 Peinado  y maquillaje de Roxi




 

V.4 Escenografía

 

VI. Bocetos definitivos

VI.1 Vestuario  y maquillaje de Angelita



VI.2 Escenografía

Escena 1

Escena 7

Simulación con el personaje en escena

 

VIII. Webografía

http://www.albadulake.com

http://www.architextures.fr/RealDecor.htm

http://eduscol.education.fr/D0126/cirque_langage_acte.htm

http://fr.wikipedia.org/wiki/Th%C3%A9%C3%A2tre_de_rue

http://doc-iep.univ-lyon2.fr/Ressources/Documents/Etudiants/Memoires/MFE2001/gonona/these.html

http://www.archaos.fr/rubrique.php3?id_rubrique=4http://www.ces-as.com/accueil.php?page=realisations

http://www.nicolacomunale.com