| Retrato
¿SERÁ EL ARTE DEL RETRATO, EL PRIMER ESPEJO DEL ESPÍRITU
Y DE LOS SENITMIENTOS DE LAS PERSONAS?
Cuando me puse ante el reto de terminar mi carrera con el llamado Proyecto
Fin de Carrera, me asusté ya que pensé entonces que en
este trabajo tenía que buscar dentro de mí e intentar
explicar qué ha significado y cómo el mundo de las Bellas
Artes ha hecho dar un giro de 90 grados a mi vida durante estos 4 años.
Ha pasado y llovido mucho desde
entonces. Reconozco que al principio entré con las inquietudes
que desde pequeña he tenido con respecto al dibujo y la pintura,
pero sobre todo con ganas de dejarme enseñar por profesores y
compañeros. Puedo decir que me marcho de la Facultad con algo
muy bueno, con ganas y ilusiones de poder cada día seguir aprendiendo,
superándome en el ámbito artístico y llegando cada
día a estar satisfecha y realizada con mi trabajo.
A lo largo de estos años,
me he sentido más cómoda e identificada con el dibujo.
Mis profesores me han aportado mucho. El primer año, con un dibujo
más académico, aprendí a admirar el dibujo clásico,
el cual ofrece infinitas posibilidades, no sólo al contemplarlo,
que ya es mucho, sino al interpretarlo, sabiendo que quizás este
tipo de dibujo no es tan contemporáneo o moderno. Hay muchas
cosas que se pueden extraer, para comprender por qué de él
se han valido tantos maestros en este mundo del Arte.
Dibujando encuentro una formal
ágil de expresión. y aunque la pintura me permita hacerlo
con más acción, espontaneidad y rapidez, el dibujo me
ofrece la posibilidad de recrearme en cada detalle, en cada milímetro
del papel, en cada trazo y en cada movimiento de mi mano.
El dibujo del primer Renacimiento
La época del primer renacimiento
se mueve entre tres constelaciones principales, Florencia, Venecia y
Flandes. También en el campo de dibujo, los maestros más
importantes se sitúan dentro de estas culturas artísticas.
A Florencia corresponde el mérito de haber empezado ese complejo
fenómeno que se conoce con el nombre de Renacimiento: más
que un simple revival de clasicismo, la auténtica recreación
de una perspectiva de vida, de la época antigua en toda su grandeza
filosófica e histórica.
El Renacimiento fue, en resumen, una nueva adquisición de conciencia
del mundo, en todas las formas poéticas y racionales, Uno de
sus fenómenos más relevantes fue el replanteamiento de
las leyes de la perspectiva, teorizado por Brunelleschi y aplicado por
artistas como Massacio o Piero della Francesca. Todo ello tuvo un especial
reflejo en el dibujo, que asumió una consideración destacada,
hasta convertirse, casi por un natural proceso lógico, en el
símbolo mismo de los valores figurativos. Dibujar, para el artista
toscano del primer Quatroccento, vino a significar el replanteamiento
original de los valores de la realidad, ya hubiera que descubrirlos
en la naturaleza (paisaje) o en el hombre (retrato). Los mismos valores
plásticos se exaltaron por la presencia de escultores como Donatello,
que se proponía la máxima comprensión de la línea
constructiva y del claroscuro.Pintores como Paolo Ucello y Piero della
Francesca teorizaron, en cambio los valores de la perspectiva, y se
sirvieron de medio gráfico para subrayarlos.

Piero della Francesca:
Cabezas Geométricas. Milán, Biblioteca Amrbrosiana
En el Cinquecento asistimos a
la extraordinaria afirmación del dibujo en la práctica
artística. En los centros principales, de Florencia a Roma, de
Parma a Venecia, y los de área alemana, láminas de excepcional
interés demuestran la toma de conciencia de que el medio gráfico
es un gran instrumento de investigación y de creatividad.
 |
00 |
Los catálogos
de dibujos se hacen numerosos y permiten un profundo análisis
filológico, hasta el punto de constituir un insustituible
elemento en la reconstrucción de las personalidades artísticas.
Leonardo siempre manifestó
su predisposición por el retrato y por la investigación
de la naturaleza vistos a través del prisma del dibujo.Leonardo
da Vinci no sólo es uno de los dibujantes más prolíficos
de su tiempo, sino que, sin duda, el que se sirve del medio gráfico
en las formas más variadas. Sus bocetos acompañan
a los famosísimos códices manuscritos, en los que
se recogen sus meditaciones cotidianas. Leonardo hacía
cuidadosos dibujos de proyectos, de pacientes análisis
de fenómenos naturales, y de proyecciones de fantasías.
|
Leonardo da Vinci:
Cabezas grotescas.Windsor, Royal Library
He elegido como tema para mi proyecto el retrato, y en él a Leonardo
Da Vinci y Michelangelo Buonarroti, como máximos artistas del
Renacimiento italiano porque me interesa la maestría técnica
que queda plasmada en sus dibujos, retratos, estudios, bocetos. La vida
del cuerpo, las pasiones humanas, sus figuras sienten y piensan con
cada rasgo del rostro y de la fisonomía.
El trazo de Leonardo, realizado
a pluma o sanguina, lápiz punta metálica o pincel, presenta
muy a menudo valores pictóricos en el difuminado o en el claroscuro.
Me llenó de admiración cuando tuve la oportunidad de contemplarlos
en directo. Leonardo trazó figuras que no son en absoluto naturales.
De hecho señalaba fuertemente los contornos, se detenía
a retocar las más pequeñas cosas y ponía demasiado
negro en las sombras. Pero no dejaba de hacer resaltar la propia capacidad
en el diseño y en el acorde de las luces, mediante las cuales
conseguía dar a todos los cuerpos un relieve que engaña
la vista. Figuras vistas en su devenir humano psicológico y ambiental.
En su tratado sobre la pintura, Leonardo dijo que los retratos producen
una impresión más ventajosa cuando las personas representadas
aparecen en una luz de penumbra; de hecho sugería pintar las
paredes de su taller de negro.
Por eso creo que tuvo dos maneras,
una cargada de oscuros, que hacen triunfar admirablemente los claros
opuestos, y la otra, más plácida y llevada por medias
tintas. En todo estilo suyo triunfa la gracia del dibujo, la expresión
del ánimo, la finura del pincel. Colorido melancólico
y tierno, rico en sombras, sin esplendor en los colores brillantes,
que triunfaba en los colores brillantes, y en los claroscuros. La búsqueda
del movimiento y de la expresión, el gusto por los descubrimientos
y la voluntad de representar los sentimientos lo sitúan en una
posición apartada de los demás. La vida artística
de Leonardo siempre pasa por el dibujo. Leonardo consigue captar el
sutil misterio, la secreta experiencia que se oculta detrás de
cada rostro, más allá de la apariencia visual.
Retrato
Al menos hasta el siglo XVII
, son rarísimos los retratos realizados del “natural”.
En la pintura antigua, hasta las obras más aparentemente realistas,
nunca eran realizadas del natural, sino en la tranquilidad de un taller.
En el caso del retrato, se valían de realizar un dibujo del natural,
lo más exacto y realista posible, que después era reinterpretado
en la transposición en pintura. Esos apuntes gráficos
son por desgracia muy raros, ya que, después de su uso, los pintores
solían deshacerse de ellos.
“Parece vivo, parece que
sienta y que quiera hablar”....
Los pocos ejemplares que hoy han llegado hasta nosotros son de extraordinaria
belleza, están llenos de vida y personalidad. Gracias a los dibujos
preliminares, podemos comprender con claridad que el retrato pictórico
del Renacimiento se basaba en un sutilísimo equilibrio entre
búsqueda del realismo y capacidad de “idealizar”
a los personajes mediante leves correcciones de los rasgos, la expresión,
el porte y las ropas.
La palabra retrato deriva del
latín re-traho y tiene un recorrido etimológico muy parecido
al del término análogo portrait, derivado de pro-traho,
utilizado con las debidas variantes locales en la mayor parte de las
lenguas. En ambos casos, la traducción exacta del latín
indica la acción de “sacar fuera”, de recuperar la
imagen de la realidad. Un retrato debe mostrar “los movimientos
del alma”, es decir hacer visibles los afectos psíquicos,
más allá de la mera apariencia externa.
 
cc 

El arte se compara directamente
con la naturaleza. El pintor capta una expresión fugaz, un momento
de la vida, un impulso sentimental, un “movimiento del alma”.
El tema del retrato es siempre el mismo, el diálogo entre nosotros
y ellos, entre nuestros ojos y los de los que ya están más
allá del tiempo y del espacio. El arte del retrato es el primer
espejo del espíritu de una época, y de los sentimientos
de las personas.

Leonardo da Vinci.Autorretrato.Turin,
Biblioteca Reale.
A través de obras de Leonardo
intento acercar su forma de plasmar y crear un retrato psicológico
a mis conocimientos, de sugerir la personalidad, el sentimiento, captar
lo interior de la persona retratada, no de imitar sus rasgos, su fisonomía,
sino atraparlo en ese momento, o en esos instantes, o en esas horas,
cómo yo lo veo, como me llega a mí, a mis ojos, a mi subjetividad.
El movimiento del rostro y de las manos. Éstas en ocasiones representan
control de los sentimientos, como dominio de la persona en sí
mismo, en su actitud. Todos los artistas maestros del retrato se han
valido también de las manos para captar a su vez los sobresaltos
de la psicología.

considerado esbozo para la
Gioconda


Autorretrato
Si bien los retratos son una
fuente de interés inagotable, pues responden al impulso humano
natural de mirar una cara e intentar descubrir quien se esconde detrás
de ella, los autorretratos tienen el aliciente añadido que resulta
de mirarse a uno mismo al espejo intentando examinar el propio rostro.
Porque, ¿qué ocurre cuando el pintor debe retratarse a
sí mismo?, ¿por qué a partir de un momento dado
de la historia este siente la necesidad cada vez más de representar
su propia imagen?. Podemos recurrir al concepto de individualización
de “uno mismo” que, a través de etapas sucesivas,
lleva al hombre a tener un sólida confianza en sí mismo
y en su propia racionalidad, para después medirse en su propia
emotividad hasta que por fin cae, en el curso del siglo XX, en una crisis
de identidad, que le hace desesperarse frente a su propia imagen. Sobre
todo al principio las razones que empujan al pintor a retratarse, además
de estar conectadas a la búsqueda y al análisis de su
identidad, pueden esconder o declarar abiertamente otros propósitos.
Durante el siglo XV el artista
adquiere un nuevo status social, ya que no es ya un artesano, miembro
de una corporación organizada según severas reglas, sino
un intelectual, Así, la habilidad técnica no volverá
a ser considerada como un “arte mecánico”, adquirido
durante largos años de experiencia y práctica, sino que
se convierte en el resultado de su vocación personal.
Autorretratos hechos frente al espejo
 
 
 
 
Mi serie de autorretratos frente
al espejo empezó como un ejercicio en la Facultad de Roma, cuando
estuve estudiando durante 9 meses gracias a una beca Erasmus. El curso
del profesor, Luca Valerio, se llamó “il volto e lo specchio”
y nos animó a descubrir y a profundizar en nosotros mismos y
en nuestro dibujo mediante el uso del espejo como medio para autorretratarse.
Los dibujos a continuación pertenecen a mis ejercicios. Ejercicios
de búsqueda de identidad. Dibujos, hechos sobre papel gris en
su mayoría, con el propósito de dejar el colorido en un
segundo plano. Están centrados en el rostro, sin cabello, un
rostro sereno y tranquilo. Haciendo hincapié en la mirada con
la que creo haber logrado mostrar mis sentimientos de esa etapa de mi
vida. Aunque hay que decir también que encontré en esta
forma de trabajo una muy interesante forma de llegar hasta un dibujo
interior de la persona.
El espejo como imagen del alma, como objeto a través del cual
el reflejo visible se debería transformar en una reflexión
mental, en un concepto muy vivo ya desde la antigüedad. Sócrates
les decía a sus discípulos que trataran de conocerse a
si mismos contemplándose en un espejo.
El autorretrato de Parmigianino
(1503-1540) podría ser considerado como el medio más directo
para conocer su propia cualidad de artista. Pintar una imagen vista
en un espejo convexo quiere decir remitirse a una práctica mágica
del arte adivinatorio que utiliza el espejo. Tal procedimiento se basa
en la creencia según la cual mirar un reflejo en un espejo significa
mirar en el alma de quien está reflejado, yendo más allá
de los simples rasgos naturales. El espejo convexo adquiere así
un poder, puesto que muestra el yo oculto del pintor, su interioridad.

Observación , intentar
atrapar el interior a una persona no fielmente, sino lo que me inspira
en esos instantes, Cuando retrato un modelo, intento no limitarme a
un mera representación, sino que más bien se trata de
“reinterpretarlos”, de “sacar fuera” los rasgos
más característicos de su personalidad para trasladarlo
al papel. Captar ese “aire” que tienen todas las personas,
llevándolo hasta un ambiente más clásico, cercano
al Renacimiento de Leonardo y Michelangelo. Un clasicismo de trazo suave,
de líneas, de sombras, de claroscuros, reservando la luz al mejor
puesto, dando como ellos, mayor intensidad a lo oscuro, para encontrar
los extremos y una intimidad entre el que mira y el retratado.
Retratos y autorretratos que mediante el dibujo prueban a captar los
sobresaltos de la psicología, reflejándolo en los rostros
y en las manos.
Las manos son fuente infinita de expresión, de trabajo, de esfuerzo,
de relajación, de una vida que pasa por ellas. Junto al rostro
la parte más importante en un retrato.
…Tengo una
cara, pero mi cara no soy yo. Tras ella hay una mente que tú
no ves pero que te observa. Esta cara, que tú ves pero yo no,
es un medio del que dispongo para expresar algo de lo que soy. O al
menos eso parece hasta que me vuelvo hacia el espejo. Entonces puede
parecer que mi cara me pertenece, que se enfrenta a mí como una
apariencia a la que estoy ligado...
Introducción de Julián
Bell al libro “50 autorretratos”Ed.Phaidon
 
Leonardo da Vinci. Retrato
de dama conarmiño.Cracovia,



Bibliografía consultada
• “EL RETRATO” ,Obras maestras
entre la historia y la eternidad.Ed Electa, Milán.2000
• “NARCISO INFRANTO, L’autoritratto moderno da Goya
a Warhol”. Alberto Boatto. Editori Laterza
• “EL RETRATO DE DORIAN GRAY”. O.Wilde
• “500 AUTORRETRATOS” .Ed. Phaidon.
• “EL DIBUJO. DE ALTAMIRA A PICASSO” Tirsio Pignatti.Ed.Cátedra,S.A.Madrid
• Pintura en Italia 1500’1600. Ed CATEDRA S.A. 1083. S.J.
Freedberg
• Historia Universal de la pintura.Tomo 3.Renacimiento.Isabel
Mateo Gómez.Ed.Espasa Calpe,S.A
• Museos de Florencia.Emma Micheletti.Ed Océano S.A.
• El Arte Del Retrato.Las principales obras del retrato europeo.Norbert
Schneider.Ed. Taschen
• Colección del Arte.La obra completa de Leonardo.Ed.Noguer,
S.A.Barcelona-Madrid
• Colección del Arte.La obra completa de Miguel Angel.Ed.Noguer,
S.A.Barcelona-Madrid
|