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María del Carmen Romero Barragán

Proyecto Fin de Carrera

Curso 2004-2005

Director: Nicola Comunale Rizzo

Facultad de Bellas Artes

Universidad de Granada

 

Retrato


¿SERÁ EL ARTE DEL RETRATO, EL PRIMER ESPEJO DEL ESPÍRITU Y DE LOS SENITMIENTOS DE LAS PERSONAS?


Cuando me puse ante el reto de terminar mi carrera con el llamado Proyecto Fin de Carrera, me asusté ya que pensé entonces que en este trabajo tenía que buscar dentro de mí e intentar explicar qué ha significado y cómo el mundo de las Bellas Artes ha hecho dar un giro de 90 grados a mi vida durante estos 4 años.

Ha pasado y llovido mucho desde entonces. Reconozco que al principio entré con las inquietudes que desde pequeña he tenido con respecto al dibujo y la pintura, pero sobre todo con ganas de dejarme enseñar por profesores y compañeros. Puedo decir que me marcho de la Facultad con algo muy bueno, con ganas y ilusiones de poder cada día seguir aprendiendo, superándome en el ámbito artístico y llegando cada día a estar satisfecha y realizada con mi trabajo.

A lo largo de estos años, me he sentido más cómoda e identificada con el dibujo. Mis profesores me han aportado mucho. El primer año, con un dibujo más académico, aprendí a admirar el dibujo clásico, el cual ofrece infinitas posibilidades, no sólo al contemplarlo, que ya es mucho, sino al interpretarlo, sabiendo que quizás este tipo de dibujo no es tan contemporáneo o moderno. Hay muchas cosas que se pueden extraer, para comprender por qué de él se han valido tantos maestros en este mundo del Arte.

Dibujando encuentro una formal ágil de expresión. y aunque la pintura me permita hacerlo con más acción, espontaneidad y rapidez, el dibujo me ofrece la posibilidad de recrearme en cada detalle, en cada milímetro del papel, en cada trazo y en cada movimiento de mi mano.


El dibujo del primer Renacimiento

La época del primer renacimiento se mueve entre tres constelaciones principales, Florencia, Venecia y Flandes. También en el campo de dibujo, los maestros más importantes se sitúan dentro de estas culturas artísticas. A Florencia corresponde el mérito de haber empezado ese complejo fenómeno que se conoce con el nombre de Renacimiento: más que un simple revival de clasicismo, la auténtica recreación de una perspectiva de vida, de la época antigua en toda su grandeza filosófica e histórica.
El Renacimiento fue, en resumen, una nueva adquisición de conciencia del mundo, en todas las formas poéticas y racionales, Uno de sus fenómenos más relevantes fue el replanteamiento de las leyes de la perspectiva, teorizado por Brunelleschi y aplicado por artistas como Massacio o Piero della Francesca. Todo ello tuvo un especial reflejo en el dibujo, que asumió una consideración destacada, hasta convertirse, casi por un natural proceso lógico, en el símbolo mismo de los valores figurativos. Dibujar, para el artista toscano del primer Quatroccento, vino a significar el replanteamiento original de los valores de la realidad, ya hubiera que descubrirlos en la naturaleza (paisaje) o en el hombre (retrato). Los mismos valores plásticos se exaltaron por la presencia de escultores como Donatello, que se proponía la máxima comprensión de la línea constructiva y del claroscuro.Pintores como Paolo Ucello y Piero della Francesca teorizaron, en cambio los valores de la perspectiva, y se sirvieron de medio gráfico para subrayarlos.

Piero della Francesca: Cabezas Geométricas. Milán, Biblioteca Amrbrosiana

En el Cinquecento asistimos a la extraordinaria afirmación del dibujo en la práctica artística. En los centros principales, de Florencia a Roma, de Parma a Venecia, y los de área alemana, láminas de excepcional interés demuestran la toma de conciencia de que el medio gráfico es un gran instrumento de investigación y de creatividad.

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Los catálogos de dibujos se hacen numerosos y permiten un profundo análisis filológico, hasta el punto de constituir un insustituible elemento en la reconstrucción de las personalidades artísticas.

Leonardo siempre manifestó su predisposición por el retrato y por la investigación de la naturaleza vistos a través del prisma del dibujo.Leonardo da Vinci no sólo es uno de los dibujantes más prolíficos de su tiempo, sino que, sin duda, el que se sirve del medio gráfico en las formas más variadas. Sus bocetos acompañan a los famosísimos códices manuscritos, en los que se recogen sus meditaciones cotidianas. Leonardo hacía cuidadosos dibujos de proyectos, de pacientes análisis de fenómenos naturales, y de proyecciones de fantasías.

 

Leonardo da Vinci: Cabezas grotescas.Windsor, Royal Library


He elegido como tema para mi proyecto el retrato, y en él a Leonardo Da Vinci y Michelangelo Buonarroti, como máximos artistas del Renacimiento italiano porque me interesa la maestría técnica que queda plasmada en sus dibujos, retratos, estudios, bocetos. La vida del cuerpo, las pasiones humanas, sus figuras sienten y piensan con cada rasgo del rostro y de la fisonomía.

 

El trazo de Leonardo, realizado a pluma o sanguina, lápiz punta metálica o pincel, presenta muy a menudo valores pictóricos en el difuminado o en el claroscuro. Me llenó de admiración cuando tuve la oportunidad de contemplarlos en directo. Leonardo trazó figuras que no son en absoluto naturales. De hecho señalaba fuertemente los contornos, se detenía a retocar las más pequeñas cosas y ponía demasiado negro en las sombras. Pero no dejaba de hacer resaltar la propia capacidad en el diseño y en el acorde de las luces, mediante las cuales conseguía dar a todos los cuerpos un relieve que engaña la vista. Figuras vistas en su devenir humano psicológico y ambiental. En su tratado sobre la pintura, Leonardo dijo que los retratos producen una impresión más ventajosa cuando las personas representadas aparecen en una luz de penumbra; de hecho sugería pintar las paredes de su taller de negro.

Por eso creo que tuvo dos maneras, una cargada de oscuros, que hacen triunfar admirablemente los claros opuestos, y la otra, más plácida y llevada por medias tintas. En todo estilo suyo triunfa la gracia del dibujo, la expresión del ánimo, la finura del pincel. Colorido melancólico y tierno, rico en sombras, sin esplendor en los colores brillantes, que triunfaba en los colores brillantes, y en los claroscuros. La búsqueda del movimiento y de la expresión, el gusto por los descubrimientos y la voluntad de representar los sentimientos lo sitúan en una posición apartada de los demás. La vida artística de Leonardo siempre pasa por el dibujo. Leonardo consigue captar el sutil misterio, la secreta experiencia que se oculta detrás de cada rostro, más allá de la apariencia visual.

Retrato

Al menos hasta el siglo XVII , son rarísimos los retratos realizados del “natural”. En la pintura antigua, hasta las obras más aparentemente realistas, nunca eran realizadas del natural, sino en la tranquilidad de un taller. En el caso del retrato, se valían de realizar un dibujo del natural, lo más exacto y realista posible, que después era reinterpretado en la transposición en pintura. Esos apuntes gráficos son por desgracia muy raros, ya que, después de su uso, los pintores solían deshacerse de ellos.

“Parece vivo, parece que sienta y que quiera hablar”....


Los pocos ejemplares que hoy han llegado hasta nosotros son de extraordinaria belleza, están llenos de vida y personalidad. Gracias a los dibujos preliminares, podemos comprender con claridad que el retrato pictórico del Renacimiento se basaba en un sutilísimo equilibrio entre búsqueda del realismo y capacidad de “idealizar” a los personajes mediante leves correcciones de los rasgos, la expresión, el porte y las ropas.

La palabra retrato deriva del latín re-traho y tiene un recorrido etimológico muy parecido al del término análogo portrait, derivado de pro-traho, utilizado con las debidas variantes locales en la mayor parte de las lenguas. En ambos casos, la traducción exacta del latín indica la acción de “sacar fuera”, de recuperar la imagen de la realidad. Un retrato debe mostrar “los movimientos del alma”, es decir hacer visibles los afectos psíquicos, más allá de la mera apariencia externa.

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El arte se compara directamente con la naturaleza. El pintor capta una expresión fugaz, un momento de la vida, un impulso sentimental, un “movimiento del alma”. El tema del retrato es siempre el mismo, el diálogo entre nosotros y ellos, entre nuestros ojos y los de los que ya están más allá del tiempo y del espacio. El arte del retrato es el primer espejo del espíritu de una época, y de los sentimientos de las personas.

 

Leonardo da Vinci.Autorretrato.Turin, Biblioteca Reale.

A través de obras de Leonardo intento acercar su forma de plasmar y crear un retrato psicológico a mis conocimientos, de sugerir la personalidad, el sentimiento, captar lo interior de la persona retratada, no de imitar sus rasgos, su fisonomía, sino atraparlo en ese momento, o en esos instantes, o en esas horas, cómo yo lo veo, como me llega a mí, a mis ojos, a mi subjetividad.
El movimiento del rostro y de las manos. Éstas en ocasiones representan control de los sentimientos, como dominio de la persona en sí mismo, en su actitud. Todos los artistas maestros del retrato se han valido también de las manos para captar a su vez los sobresaltos de la psicología.


considerado esbozo para la Gioconda

Autorretrato

Si bien los retratos son una fuente de interés inagotable, pues responden al impulso humano natural de mirar una cara e intentar descubrir quien se esconde detrás de ella, los autorretratos tienen el aliciente añadido que resulta de mirarse a uno mismo al espejo intentando examinar el propio rostro. Porque, ¿qué ocurre cuando el pintor debe retratarse a sí mismo?, ¿por qué a partir de un momento dado de la historia este siente la necesidad cada vez más de representar su propia imagen?. Podemos recurrir al concepto de individualización de “uno mismo” que, a través de etapas sucesivas, lleva al hombre a tener un sólida confianza en sí mismo y en su propia racionalidad, para después medirse en su propia emotividad hasta que por fin cae, en el curso del siglo XX, en una crisis de identidad, que le hace desesperarse frente a su propia imagen. Sobre todo al principio las razones que empujan al pintor a retratarse, además de estar conectadas a la búsqueda y al análisis de su identidad, pueden esconder o declarar abiertamente otros propósitos.

Durante el siglo XV el artista adquiere un nuevo status social, ya que no es ya un artesano, miembro de una corporación organizada según severas reglas, sino un intelectual, Así, la habilidad técnica no volverá a ser considerada como un “arte mecánico”, adquirido durante largos años de experiencia y práctica, sino que se convierte en el resultado de su vocación personal.

Autorretratos hechos frente al espejo

 

 

Mi serie de autorretratos frente al espejo empezó como un ejercicio en la Facultad de Roma, cuando estuve estudiando durante 9 meses gracias a una beca Erasmus. El curso del profesor, Luca Valerio, se llamó “il volto e lo specchio” y nos animó a descubrir y a profundizar en nosotros mismos y en nuestro dibujo mediante el uso del espejo como medio para autorretratarse. Los dibujos a continuación pertenecen a mis ejercicios. Ejercicios de búsqueda de identidad. Dibujos, hechos sobre papel gris en su mayoría, con el propósito de dejar el colorido en un segundo plano. Están centrados en el rostro, sin cabello, un rostro sereno y tranquilo. Haciendo hincapié en la mirada con la que creo haber logrado mostrar mis sentimientos de esa etapa de mi vida. Aunque hay que decir también que encontré en esta forma de trabajo una muy interesante forma de llegar hasta un dibujo interior de la persona.
El espejo como imagen del alma, como objeto a través del cual el reflejo visible se debería transformar en una reflexión mental, en un concepto muy vivo ya desde la antigüedad. Sócrates les decía a sus discípulos que trataran de conocerse a si mismos contemplándose en un espejo.

El autorretrato de Parmigianino (1503-1540) podría ser considerado como el medio más directo para conocer su propia cualidad de artista. Pintar una imagen vista en un espejo convexo quiere decir remitirse a una práctica mágica del arte adivinatorio que utiliza el espejo. Tal procedimiento se basa en la creencia según la cual mirar un reflejo en un espejo significa mirar en el alma de quien está reflejado, yendo más allá de los simples rasgos naturales. El espejo convexo adquiere así un poder, puesto que muestra el yo oculto del pintor, su interioridad.

 

Observación , intentar atrapar el interior a una persona no fielmente, sino lo que me inspira en esos instantes, Cuando retrato un modelo, intento no limitarme a un mera representación, sino que más bien se trata de “reinterpretarlos”, de “sacar fuera” los rasgos más característicos de su personalidad para trasladarlo al papel. Captar ese “aire” que tienen todas las personas, llevándolo hasta un ambiente más clásico, cercano al Renacimiento de Leonardo y Michelangelo. Un clasicismo de trazo suave, de líneas, de sombras, de claroscuros, reservando la luz al mejor puesto, dando como ellos, mayor intensidad a lo oscuro, para encontrar los extremos y una intimidad entre el que mira y el retratado.


Retratos y autorretratos que mediante el dibujo prueban a captar los sobresaltos de la psicología, reflejándolo en los rostros y en las manos.
Las manos son fuente infinita de expresión, de trabajo, de esfuerzo, de relajación, de una vida que pasa por ellas. Junto al rostro la parte más importante en un retrato.

 

…Tengo una cara, pero mi cara no soy yo. Tras ella hay una mente que tú no ves pero que te observa. Esta cara, que tú ves pero yo no, es un medio del que dispongo para expresar algo de lo que soy. O al menos eso parece hasta que me vuelvo hacia el espejo. Entonces puede parecer que mi cara me pertenece, que se enfrenta a mí como una apariencia a la que estoy ligado...

Introducción de Julián Bell al libro “50 autorretratos”Ed.Phaidon

 

Leonardo da Vinci. Retrato de dama conarmiño.Cracovia,



Bibliografía consultada

• “EL RETRATO” ,Obras maestras entre la historia y la eternidad.Ed Electa, Milán.2000
• “NARCISO INFRANTO, L’autoritratto moderno da Goya a Warhol”. Alberto Boatto. Editori Laterza
• “EL RETRATO DE DORIAN GRAY”. O.Wilde
• “500 AUTORRETRATOS” .Ed. Phaidon.
• “EL DIBUJO. DE ALTAMIRA A PICASSO” Tirsio Pignatti.Ed.Cátedra,S.A.Madrid
• Pintura en Italia 1500’1600. Ed CATEDRA S.A. 1083. S.J. Freedberg
• Historia Universal de la pintura.Tomo 3.Renacimiento.Isabel Mateo Gómez.Ed.Espasa Calpe,S.A
• Museos de Florencia.Emma Micheletti.Ed Océano S.A.
• El Arte Del Retrato.Las principales obras del retrato europeo.Norbert Schneider.Ed. Taschen
• Colección del Arte.La obra completa de Leonardo.Ed.Noguer, S.A.Barcelona-Madrid
• Colección del Arte.La obra completa de Miguel Angel.Ed.Noguer, S.A.Barcelona-Madrid